¿Quieres aprender cómo crear y mantener buenos hábitos?

Veamos…
¿Eres de las personas que revisa sus redes sociales tan pronto se despierta? ¿O revisa horóscopos compulsoriamente durante el día sin siquiera pensarlo? ¿Tienes esa costumbre de comprar unas galletitas todos los días?
La rutina es una parte esencial de nuestras vidas; todos tenemos hábitos — nos demos cuenta o no. Algunos son buenos, otros no tanto, y algunos son muy malos (como esos deliciosos tacos Don Pancho).
Una de las mejores formas de cumplir con tus objetivos y mantener tus hábitos bajo el control es a través de Mini Hábitos: pequeñas acciones que te permiten desencadenar una serie de acciones más complejas.
Usar Mini Hábitos para alcanzar tus metas es una de las formas más simples y estratégicas de lograrlas (claro, después de definirlas). Es tan sencillo que no nos damos cuenta de lo fácil que es.
Estas son las 7 razones por las cuales los Mini Hábitos generan resultados grandes:

1. La mayor parte de nuestras vidas se rige por nuestros hábitos

¿No sientes que hay días en los que vives en piloto automático? Cuando empezamos el día y nos bañamos, lavamos los dientes o hasta cuando desayunamos, rara vez frenamos a pensar detenidamente qué es lo que hacemos. Realizamos las cosas sin atención plena, sólo por hábito. Hay ocasiones en lo que esto es bueno, porque ayuda a desconectarnos y no gastar energía en cosas que no valen la pena. Pero hay otras que se vuelven costumbre y que nos perjudican más de lo que benefician.
A decir la verdad, casi la mitad de nuestra vida se define por nuestra rutina. De acuerdo a la Universidad de Duke, el 45% de nuestros comportamientos son hábitos.
Solemos pasar a piloto automático especialmente cuando estamos bajo el estrés. De acuerdo a UCLA, cada vez que estamos bajo presión, cansados o abrumados por la vida, acudimos a nuestros hábitos, sin importar que sean buenos o malos.
¿Por qué nos afecta de esta manera el estrés? Es en parte porque el estrés genera la inhabilidad de poder tomar decisiones. Así como sabemos, los hábitos son algo en lo que evitamos tomar decisiones. Son una forma de pre-programar nuestra vida.
Cuando estamos angustiados, es posible que comencemos a comer comida basura, revisar redes sociales, o cualquier otra actividad que nos evita pensar en las decisiones que tenemos que tomar y ejecutar. Es probable que algunas de estas acciones nos gustaría no existieran.
Te tengo una buena noticia: estas costumbres que no te agradan se pueden cambiar. Después de todo, los hábitos son vías neuronales que se forman en el cerebro. Como cualquier otra vía neuronal, se fortalece con la repetición y se debilita hasta desaparecer con el desuso.
La forma de crear nuevos hábitos y dejar los malos es seguir haciendo ciertas actividades, que se vuelven más fáciles de ejecutar con el tiempo.
Por ejemplo, si deseas levantarte más temprano, vas a batallar las primeras semanas. Esto es mientras se genera y fortalece una vía neuronal (y se debilita la existente). Pero tan pronto tu cerebro empiece a reforzar esta nueva vía, podrás levantarte sin problemas, mientras el hábito de dar la vuelta y dormir un poco más se agota.
Antes de que te des cuenta, tu nueva vía neuronal hará todo el trabajo difícil por ti, y podrás levantarte a la hora que desees para empezar tu día sin mayor esfuerzo.

2. Tu cerebro tiene el sistema de creación de hábitos más eficiente de la naturaleza.

Imagina que antes de hacer cualquier compra tendríamos que informarnos de todos los detalles de cada producto. El simple hecho de comprar comida para la semana se volvería eterno. Este es un momento donde nuestros hábitos entran en acción.
Los Ganglios Basales, son una parte de nuestro cerebro que se encarga de las acciones repetitivas, para que no tengamos que pensar en ellas. Cosas como el sabor de la nieve que nos gusta, que solemos comprar a pesar de haber decenas de opciones.
Entre más repitamos una decisión, más fuerte se hace la conexión en los Ganglios Basales y más nos inclinamos a reproducirla en el futuro.
Por ejemplo, si cuando enciendes tu computadora tienes la costumbre de abrir Facebook, tu cerebro tomará este hábito y cada vez que prendas tu computadora, tu cerebro te indicará que debes de abrir Facebook sin que tengas que pensar en ello.
La función de los Ganglios Basales es tan fuerte que suele tomar control sobre decisiones que deben de ser tomadas de forma consciente por nuestra Corteza Prefrontal. A diferencia de los Ganglios Basales, La Corteza Prefrontal utiliza conceptos como tu moral o implicaciones a largo plazo para ayudarte a ejecutar o no una acción.
Sin embargo la Corteza Prefrontal tiene un gran defecto: se cansa muy rápido.
Esto hace que toma de decisiones correctas te drene tus energías. Es fácil resistir esos tacos a media mañana cuando tienes hambre. Pero si llegan las 6 de la tarde y no has comido, será difícil convencer a tu estómago y tu conciencia de que no debes de comerlos y mejor esperar a cenar en casa.
Para estas alturas, tus Ganglios Basales tomarán el control de tus decisiones y te convencerán de que alimentarse mal ya es justificable para tu organismo.

3. La voluntad, no la motivación, es la mejor herramienta para crear buenos hábitos

La motivación es algo bueno. La única razón, por la cual no es buena idea basar tu cambio de hábitos en ella, es que funciona sólo cuando se trata de algo que nos gusta, cómo tomar vacaciones. Cuando se trata de algo que no nos emociona, no tendrás motivación alguna para realizar el cambio de costumbre.
Por otro lado, el motivo tiene sus altas y bajas. Depende mucho de nuestro ánimo en cualquier momento. Es muy fácil levantarte y hacer ejercicio cuando te sientes bien, pero nada fácil si tienes una resaca (cruda/guayabo).
Además, la motivación para hacer algo, también suele decrecer conforme pasa el tiempo y la emoción de una actividad se nos pasa. Imagina que solo te lavas los dientes cuando estás motivado para hacerlo. En un abrir y cerrar los ojos, tendrías la boca llena de caries . ¡Guacala de pollo!
En resumen, la motivación puede ser buen incitador, pero no suficiente para crear nuevos hábitos.
Afortunadamente, hay otras formas, mucho mejores de crear cambio de costumbres en nuestras vidas. Esta herramienta en lugar de debilitarse con la repetición, se fortalece con el tiempo: la Fuerza de Voluntad.

La Fuerza de Voluntad

Para estas alturas, los psicólogos conocen muy bien los beneficios de practicar la fuerza de voluntad. Durante un estudio, un profesor incitó a sus alumnos a practicar fuerza de voluntad para mejorar su postura al sentarse recto durante la clase a lo largo de dos semanas. No sólo terminaron perfeccionando su postura, sino también muchas áreas de su vida donde se requiere autocontrol.
Cada vez que tengas que crear un nuevo hábito — como meditar diario — lo puedes lograr usando fuerza de voluntad (no motivación). Puedes usar esta habilidad para cualquier actividad, como comer fresco y sano, mejorar tus relaciones personales y familiares, o cualquier otro hábito que desees adoptar. La fuerza de voluntad, en comparación a la motivación, es algo en lo que puedes confiar. Además de que se refuerza en lugar de debilitarse con el tiempo.

4. Los Mini Hábitos son la inversión más eficiente para tu fuerza de voluntad.

Puedes intentar a crear el hábito para hacer 100 abdominales cada mañana. Pero seguramente si llevas tiempo de no hacer ejercicio, no podrás seguir después de 20, te detendrás y seguramente dejarás de intentarlo.
La fuerza de voluntad es genial, pero no es una gran herramienta cuando el esfuerzo es cuesta arriba. ¿Entonces cómo podemos fortalecer nuestra fuerza de voluntad al empezar desde cero?
La solución son los Mini Hábitos. Podemos evitar perder fuerza de voluntad con objetivos irreales o demasiado pequeños. Los mayores obstáculos contra nuestra fuerza de voluntad son el sobre-esfuerzo, dificultad percibida y la fatiga. ¿Entonces, por qué no escoger objetivos fáciles que tienen estos tres elementos casi inexistentes?
Elegir objetivos pequeños elimina la percepción de que algo es complicado de hacer, y difícilmente te fatigarà. En otras palabras, es un remedio comprehensivo para una decreciente de fuerza de voluntad.
Los Mini Hábitos también te ayudan a generar momentum, y una vez que estás en movimiento necesitas cada vez menos esfuerzo para continuar. Así como la primera ley de Newton: un objeto en movimiento no cambia su velocidad y rumbo, al menos que una fuerza externa lo modifique.
En otras palabras, el mayor obstáculo siempre es el primer paso: ir de inmovilidad a inercia. Un Mini Hábito te asegura que puedes empezar a generar esta inercia sin mucho esfuerzo y con el tiempo verás que generas más acciones de las cuales era tu objetivo inicial.
Por ejemplo, probablemente termines haciendo mínimo 5 abdominales sin importar que tu mini objetivo haya sido de una sola. Claro, es un número pequeñito, pero veràs què bien se siente y què rápido empiezas a elevar el objetivo naturalmente sin agotar tu fuerza de voluntad.

5. Los Mini Hábitos vienen en un paquete completo de beneficios.

¿Recuerdas aquella vez que te morías por salir con esa persona, pero nunca tuviste el valor de sacarle platica? Puede ser tan fácil como intentar dar el primer paso hacia su dirección, después el segundo, tercero y dentro de poco, estarás cara a cara. Un paso más para decir “Hola” — y ves? ¡Ya están platicando!
Al tomar pequeñas acciones y ponerlas una frente a la otra, muy pronto puedes hacer cosas que no te imaginas que puedes hacer tan fácilmente. Así estos Mini Hábitos mejoran tu autoestima. La habilidad de creer en nosotros mismos también se va debilitando conforme crecemos bajo altas expectativas de nuestros padres, maestros, gerentes e incluso nosotros mismos.
Afortunadamente, los Mini Hábitos son una oportunidad genial para demostrarnos que en realidad somos capaces de lograr muchas cosas buenas durante el día — en lugar de fracasar en una grande a la semana.
Cuando defines objetivos que puedes cumplir, inicias una reacción química en tu cerebro, no importa que tan pequeños sean estos logros.
Compara esto con el hecho que probablemente no logras una gran meta cada día. No es difícil ver cuál de las dos estrategias genera mayor positivismo. En lugar de ponerte la meta de ser el mejor pianista concertista del país, ponte el objetivo de practicar piano 5 minutos al dia. Estos se convertirán en 30 min, 1 hora, 4 horas y un dìa sin darte cuenta habrás logrado una gran meta.
Los Mini Hábitos también te hacen recobrar el control de tu vida. Los seres humanos odiamos sentirnos fuera de control, o peor, ser controlados por otros. Nos gusta tomar nuestras propias decisiones, nos genera felicidad.
Un estudio en Dinamarca demostró que 90% de las personas son más felices cuando logran tomar decisiones respecto a su trabajo y decisiones ejecutivas.
Un gran objetivo, como el dedicarte a erradicar la pobreza, puede gastar toda tu energía, y llegar al punto en que incluso te llega a pesar. En cambio, si adoptas un Mini Hábito de ofrecer trabajo o ayuda cada vez que alguien te pida dinero, puedes crear una sensación de progreso más efectiva. Aumentando tu voluntad para seguir generando un cambio positivo.

6. Desarrolla tu plan de Mini Hábitos

Ahora que sabes porqué son tan útiles y efectivos los Mini Hábitos, es tiempo para que crees tu propio plan. ¿Pero por dónde empezar?
Primero, elige bien los hábitos que deseas formar. Puedes empezar con una lista de los hábitos que te gustaría tener en algún momento de tu vida. Aprender un idioma, ejercitarte, leer, aprender programación, etc.
Segundo, pregúntate qué hace que estos hábitos sean deseables para ti; esto es para asegurarte que estás eligiendo los hábitos correctos para tus objetivos de vida. Por ejemplo, aprender idiomas es un gran hábito si dentro de tus planes de vida está viajar mucho.
Elige hábitos que te ayudarán a tener la vida que tu quieres. No los escojas sólo para poder impresionar a alguien más o seguir el estilo de vida que otra persona definió para ti, o presión social.
Tus hábitos son uno de los factores más importantes que determinan tu vida. No permitas que nadie influya sobre las costumbres que adoptas en tu vida, si no son para acercarte a tus objetivos que has definido conscientemente.
Tercero: Con esta lista de hábitos bien elegidos, es momento de crear Mini Hábitos que te ayudarán a alcanzarlos. Por ejemplo, si deseas aprender a hablar Francés, haz el hábito de memorizar una sola palabra al día. Puede que éste hábito parezca ridículo. Eso es bueno, es el punto de un Mini Hábito. Algo tan pequeño que parece risible. Pero con el tiempo conforme se van sumando, verás como tu capacidad de aprender Francés se va acelerando.
Cuarto: Define “disparadores”. Estos Mini Hábitos deben de ser tan pequeños como para que puedas realizar 5 o 10 cada día, dentro de tu rutina.
Para incorporarlos elige un disparador para cada Mini Hábito. Un suceso que sirva como una especie de alarma que te recuerde que es momento de realizar tu Mini Hábito.
Por ej. Una palabra de Francés antes de desayunar. O 5 sentadillas antes de tomar té en la tarde, etc.

7. Monitorea tu progreso y no olvides recompensarte

Los Mini Hábitos son fácil de alcanzar, sólo no te pongas la meta de cumplir la mayoría de ellos. Tienes que cumplir el 100% de tus Mini Hábitos. La mejor forma de evitar fallar es llevar un registro diario de cuando cumples algunos de tus Mini Hábitos.
En el 2013, un estudio llegó a la conclusión que llevar los registros por escrito tiene un efecto más profundo y duradero. Puedes usar apps como Lift, o Habit Streak Plan. O mejor aún, toma una libreta o un calendario y lleva el registro en papel.
Sin importar que método elijas, tiene que ser algo que seas capaz de ver todos los días. De esta forma, puedes recordarte de completar tus Mini Hábitos y mantener un buen progreso, lo que como ya vimos, se acelera cada vez más.
Así, pronto tendrás una fuerza de voluntad invencible — y te darás cuenta que logras objetivos mucho más grandes de los que inicialmente te propusiste. Si tu Mini Hábito cómo blogger es escribir 50 palabras, de pronto verás que escribes 500 sin mayor esfuerzo. Este es el tipo de cosas que aumentan tu autoestima y fortalece tu voluntad.
En cambio, si intentas empezar con 500 palabras al día de la nada, es muy probable que lo dejes después de unos días, incluso si parece fácil la primera vez. Si logras sobrepasar tus objetivos muy rápido está genial. Sólo vélos como un bonus, no como una señal de que debes empujarte más.
¿Pero entonces cuando debes de elevar la meta de tus Mini Hábitos?
Fácil. Cuando alcanzar la meta más pequeña se vuelva monótono, aburrido y llevas un mes cumpliendola sin problema alguna, en ese momento puedes elevar tu objetivo. Casi siempre verás que sucede de forma automática. En el ejemplo de escribir, puedes tomar el promedio de palabras que escribiste a lo largo de un mes y ese puede ser tu nuevo objetivo.
Por último, no olvides recompensarte cada vez que cumples con el propósito de tu Mini Hábito. Esto ayudará a fortalecer la rutina diaria — algo de lo cual puedes sentirte orgulloso y tendrá un impacto profundo en tu calidad de vida.
Conclusiones:
En lugar de tratar de motivarte a alcanzar grandes objetivos, toma pocas acciones a la vez. Crea una rutina de Mini Hábitos positivos, y date oportunidad de disfrutar los pequeños logros de cada día, mientras poco a poco llegas a tu meta.
Un consejo: Inspírate
¿Quieres crear tus Mini Hábitos, pero no sabes por dónde empezar?
Checa esta lista de mini hábitos para ayudarte a comenzar. Selecciona dos o tres acciones máximo y no olvides tener una herramienta que te recuerde de realizarlas diariamente (un post it en la computadora, recordatorio en tu teléfono, mensaje en el refri, etc). Síguelos durante una semana y observa cómo te sientes mejor.
 

Qué son los valores personales, y por qué no debes dejar pasar otro día sin hacerlo.

Al día siguiente de publicar “La Lista Payaso” me escribió Bruno Belmondo, un buen amigo que tenía tiempo de no ver.
Me mencionó que estaba escribiendo sobre planeación estratégica y cultura organizacional y quería discutir conmigo las similitudes entre “usar cultura organizacional para hacer crecer una empresa” y “para crecer como persona”.
Fue muy interesante ver cómo ambos organismos (un ser humano y una organización) dependen de una clara visión sobre sus prioridades y valores personales fundamentales para alcanzar su propósito de vida.
Encontramos que mientras los valores personales de una organización son relativamente fáciles de definir (porque se hace en consenso), los valores personales fundamentales son algo que casi nunca se atiende. Supongo que es porque demandan una introspección y autoconocimiento profundo.
Todas las empresas tienen claro que deben detallar sus valores, incluso si la lista es tan inútil como: honestidad, integridad, trabajo duro (o cualquier lista genérica de palabras que no deberías tener que aclarar).
En cambio, casi ninguna persona que conozco tiene bien determinados sus valores esenciales personales.

¿Por qué es importante definir tus valores personales (fundamentales)?

En concreto: porque es el primer paso para acelerar tu vida personal y carrera profesional.
¿Conoces ese sentimiento cuando debes de tomar una decisión y una de las opciones no se siente bien, pero no sabes la razón?
Si no sabes por qué no se siente bien, seguramente es porque no tienes claridad sobre tus valores personales fundamentales. No tener una precisión absoluta sobre tus valores esenciales es como ir navegando un barco sin una brújula. Sabes que te estás moviendo, pero no sabes si es hacia el lugar donde quieres llegar. Dejas que externalidades definan tu rumbo y tu destino.
Incluso, si ya los definiste antes, siempre es bueno dar un vistazo a tus valores de vez en cuando. Yo intento hacerlo cada 5 años a más tardar.

Cómo identificar tus valores personales fundamentales en 6 pasos.

  1. Ve a esta lista de palabras que escribió Barrie Davenport. Mira palabra por palabra y escribe en una nota todas las que sientas que son importantes para tu vida personal. Se vale agregar tus propias palabras a la lista. Basta con 10–15 palabras.
  2. Ahora revisa esta lista de nuevo y filtra las palabras, identificando cuáles son las que resultan relevantes para tu vida profesional.
  3. Toma ambas listas y selecciona las 5 palabras más importantes para cada una. Recuerda que se vale usar tus propias palabras.

— Aquí es donde se pone interesante —

4. Bajo cada palabra que elegiste como uno de tus valores personales fundamentales, escribe qué te falta para ser congruente.

Por ejemplo, si uno de tus valores es “Familia”, pero viajas 3 o 4 días por semana, hay una brecha importante que atender. Lo puedes arreglar con una acción concreta como contratar ayuda para que el tiempo que pases en casa sea realmente de calidad, o puedes delegar los viajes para pasar la mayor parte del tiempo con tu familia, etc.

5. Luego, organiza cada una de esas acciones que escribiste bajo las palabras en tres grupos.

a. Cosas que puedes cambiar inmediatamente: ponlas en tu lista de tareas por hacer.

b. Cosas que puedes cambiar en un mes: empieza a dividir esos grandes cambios en tareas más pequeñas.

c. Cosas que tomará meses para cambiar: divídelas en objetivos que puedas completar en un futuro cercano. Con el tiempo tomarás estos objetivos por meses y después por tareas.

Si organizar grandes objetivos en tareas diarias representa un reto para tí, puedes leer “La Lista Payaso” dónde encontrarás un método para definir objetivos grandes y traducirlos a un plan de acción concreto.

6. ¿Ahora, cómo se usa esta lista de valores?

Como Bruno comparte en su post de cultura organizacional, puede ser tan sencillo como tener una pequeña libreta o tarjeta con los valores personales fundamentales para recordarlos todos los días.
Lo mejor es empezar a atender aquel valor con el cual sientas que tienes la mayor brecha entre lo que tienes en este momento y lo que te gustaría. Revisa tu lista cada día para saber si tus acciones y decisiones te están acercando hacia el lugar donde quieres estar y en la forma que deseas.
No te abrumes demasiado si sientes que es una gran lista y tienes muchas cosas que cambiar. Lo mejor es empezar con un solo cambio de hábito a la vez. Y cuando tu nuevo hábito esté bien cimentando, puedes pasar al siguiente cambio/valor.
Si tienes preguntas o dudas de cómo puedes implementar este ejercicio, o tienes sugerencias de cómo mejorarlo, escríbeme a hjbarraza@humana.org.mx
https://collectiveacademy.com/blog/aceleracion-profesional/preguntas-planeacion-estrategica/

El método de Chip y Dan Heath para tomar mejores decisiones.

Los hermanos Heath deliberan los temas más importantes cuando se trata de tomar decisiones: un ángulo limitado para observar nuestros problemas, emociones de corto plazo y demasiada confianza en nuestras estimaciones del futuro.
Este artículo, te dará la información necesaria para aprender a tomar decisiones bien formadas y cómo aprender a evitar las malas.
Definitivamente debes de leer este artículo si:

Introducción: Tomar decisiones es difícil, es mejor aprender cómo tomarlas bien.

Tomar decisiones es parte de todo lo que hacemos. Entre mejor son nuestras elecciones, mejores son nuestras vidas; desde ordenar un latte o un capuchino a decidir entre dos ofertas laborales.
Los hermanos Heath crearon un método con el cual explican cómo en muchas situaciones nuestro proceso de toma de decisiones es menos que ideal: pensamos de forma muy estrecha, estamos influenciados por decisiones previas, valores personales y sentimientos a corto plazo; confiamos de más en nosotros mismos, nuestras decisiones y el futuro.
Su método también ilustra cómo el tomar o no malas decisiones puede tener efectos drásticos. Tal como el caso de Kodak, quien alguna vez fue el líder en la industria de fotografía, y se volvió irrelevante.
Kodak estaba al tanto, desde principios de los 80’s, que la fotografía digital podría usurpar el reinado de la fotografía análoga. Sin embargo, tardaron tanto en tomar una decisión al respecto hasta que dos décadas cuando la venta de cámaras digitales superó a las análogas, Kodak ya era irrelevante.

En el 2013, Kodak anuncio su banca rota:

1. Cuando te paralizas ante una decisión, no limites tus opciones artificialmente.

Usualmente pensamos en nuestras decisiones como si fueran binarias. Perdemos mucho tiempo tratando de decidir si tomar o no una acción. Al pensar en nuestras decisiones como algo binario — blanco o negro — nos estamos perdiendo de las mejores alternativas.
Si alguna vez te encuentras en esta situación, considera que hay una serie de alternativas para ti. Pensemos en algo simple. Las “complicadas” decisiones de un adolescente:

Está claro que estas decisiones no están considerando las alternativas de tener varias opciones. Sólo son un voto en contra o a favor de una sola opción.
La decisión sobre ir a una fiesta o no, por ejemplo, podría ser mucho más sencilla si consideramos que también podemos ir al cine, ver un partido o salir a pasear.
Otro método de ayudarnos a encontrar una forma de salir de la visión binaria es considerar el “costo de oportunidad” de la decisión. Es decir, qué estamos sacrificando para tomar esta decisión.
Imagina que estás tratando de decidir entre comprar un teléfono de 12,000 pesos o uno de 5,000 pesos. Puedes tomar la decisión tomando en consideración que harías con los 7,000 pesos extras que te ahorras comprando el barato. ¿El teléfono caro realmente vale los 7,000 pesos en funcionalidad?
Es sorprendente cuán fácil es este ejercicio y que tanto solemos olvidarlo. Un estudio demostró que cuando a las personas se les daba a elegir entre un producto que les gustaba por US$14.99 o no comprar nada, sólo el 25% no lo compró. Pero cuando se les recordaba que podían usar el mismo dinero para otro producto, el 45% de las personas no lo compró.
Ya que la decisión por sí misma permanece en ambos casos, este es un ejemplo de cómo la simple idea de poder tener más opciones nos permite tener una mejor toma de decisiones.

2. Cuando estás resolviendo un problema, no sigas una sola idea.

Mejor analiza varias opciones para encontrar la mejor opción.

Usualmente tratamos de resolver un problema implementando la única opción que nos parece mejor. Sin embargo, el tratar de integrar un par de opciones más genera mejores resultados.
Este concepto se llama “Multi-pista”, y funciona tratando de correr varias opciones de forma simultánea, y mejora dramáticamente el proceso de toma de decisiones.
Por ejemplo, a dos grupos de diseñadores gráficos se les pidió diseñar la publicidad para una revista digital. El primer grupo hizo solo un anuncio a la vez, recibiendo retroalimentación después de cada uno. El segundo grupo, empezó su proceso con tres anuncios a la vez, del cual recibían retroalimentación paralela, para después reducir las opciones a dos y después a una. Esto redujo el tiempo necesario para llegar a un diseño final.
Los resultados: Los anuncios del segundo grupo fueron calificados mucho mejor por los editores de la revista, ejecutivos independientes y lo más importante — los clicks del mundo real.
Por qué?
Al trabajar con varias ideas de forma simultánea, los diseñadores podían comparar directamente la retroalimentación para cada ronda, y combinar los elementos que fueron bien recibidos en un sólo diseño.
No solo pudieron tener mejor resultado en menos tiempo, sino que como el estudio demuestra, explorar varias alternativas al mismo tiempo suele acelerar el proceso de toma de decisión.
Una razón por la que esto funciona es porque no inviertes toda tu energía en una sola opción, por ello puedes ser más flexible en tus opiniones.
La segunda razón es que al comparar distintas opciones siempre tienes un Plan B a la mano. Significa que si el Plan A falla, siempre tienes una red de seguridad.
Sin embargo, debes de tener cuidado de no sobre saturar de opciones, y caer en Parálisis-por-Análisis. Esto sucede cuando una persona tiene demasiadas opciones — 6 o más, nuestro cerebro entra en modo de angustia y termina por rechazar todas.
En el estudio a un grupo de personas se les fueron presentadas 4 opciones de mermelada para compra, y al segundo, 24 distintas opciones. Las personas que se les dio 4 opciones terminaron comprando 10 veces más que aquellos que tenían demasiadas.
La Lección: Agrega 2 o 3 opciones máximo — no 24.

3. Observa las soluciones que otras personas han tomado frente al mismo problema.

A veces se siente como si fuéramos los primeros en enfrentar un dilema en particular.
La verdad es que lo más probable es que tu problema ya ha sido resuelto por alguien más. Quizás no te diste cuenta sólo porque es ligeramente distinto.
Cuando te encuentras pensando en cómo proceder, explora lo que otras personas han estado haciendo en situaciones similares.
Por ejemplo, si tu problema es de negocios, observa cómo tu competencia o personas en otras industrias lo han logrado resolver en el pasado. Comparando dos o tres ejemplos puedes pensar en cómo adaptar esta solución.
Un buen ejemplo es, Sam Walton, el fundador de Walmart. En 1954, tomó un autobús durante 12 horas para ver cómo era la experiencia de pago en una tienda similar — Ben Franklin — quienes usaban una sola caja para pagar todo, en lugar de múltiples cajas por departamento.
Impresionado por este concepto, Walton lo implementó inmediatamente en sus tiendas. A través de su carrera Walton mantenía un ojo en toda la competencia, admitiendo que casi todo lo que hacían lo habían copiado en algún momento de alguien más.
Otra técnica es buscar analogías, siempre ayuda pensar en un problema de forma más general, lo que nos ayuda a ampliar el espectro de soluciones disponibles.
Considera la creación del traje de baño Fastskin de Speedo.
Su diseñadora, Fiona Fairhurst, creó el traje analizando “todo lo que se mueve rápido” — tiburones, torpedos, cohetes espaciales, etc.
Investigó la textura de la piel de tiburones y la forma de los torpedos para combinarlas en un material que pudiera imitar los elementos claves de ambos: firmeza que redujera la fricción y que pudiera comprimir el cuerpo de los nadadores para emular la forma de un torpedo.
En lugar de pensar específicamente en cómo hacer un traje de baño más rápido, se enfocó en el tema general: velocidad. Lo que le permitió entender mejores soluciones y crear una ventaja competitiva tan grande que el material y el traje fueron prohibidos en las competencias oficiales desde 2010.
Como puedes ver, vale la pena pensar en distintas áreas de un problema para entender mejor tus opciones y llegar a conclusiones que no podrías hacer si te enfocas solo en tu problema de forma aislada.

4. Para eliminar cualquier prejuicio, juega al abogado del diablo y arma un caso contra tu decisión.

Parece algo lógico que cuando tomamos decisiones, elegimos las opciones que más nos gustan. Desafortunadamente éstas no siempre terminan siendo las mejores decisiones.
Pero mientras nuestras preferencias personales pueden afectar nuestra toma de decisiones, hay varias formas de eliminarlas para que no influencien en nuestro resultado.
Primero, haz fácil el estar en desacuerdo contigo. Considera qué es lo que tiene que ser cierto para que tu opción menos favorita (o cualquiera) sea la mejor opción.
Al hacer esto, no solo estás argumentando en contra de tus preferencias personales, pero también analizas las limitaciones lógicas de las opciones. Así permites el desacuerdo sin antagonismo.
Si no puedes hacerlo por tu cuenta, permite que alguien más juegue el papel del abogado del diablo, y haga un caso convincente en contra de lo que tu crees que es la mejor opción.
Segundo, haz las preguntas incómodas que sean necesarias para que surja la información opuesta a la deseada.
Digamos por ejemplo, que te ofrecen un trabajo en una gran firma corporativa. El salario es bueno, el equipo de trabajo parece tener un buen balance de vida personal y profesional. En general parece una buena posición en una empresa bien establecida.
Cuando conozcas a los líderes de tu equipo/área, en lugar de preguntarles si están felices con sus empleos o si disfrutan su vida fuera del trabajo, mejor preguntarles cuántas veces cenan en casa, a qué hora llegan, o mejor aún… pregunta cuántas personas han contratando en los últimos 5 años que aún están trabajando con ellos.
Es decir, pregunta sobre los hechos concretos que te pueden permitir elegir si podrás tener lo que te importa a ti, y no a otras personas.

5. Piensa como se ve la situación desde afuera.

A pesar de que podemos sentir que nuestra situación es única, todos podemos beneficiarnos de entender a otros en circunstancias similares. Usualmente son mucho más parecidas de lo que alcanzamos a ver. Puedes lograr esto observando cómo se han resuelto situaciones similares.
Veamos el ejemplo de Jack, un cocinero brillante de Tailandia que está considerando abrir un restaurante. Encontró una ubicación perfecta en la avenida principal, con mucho tráfico a pie y otros restaurantes tai cerca. Así es como vio las cosas desde su punto de vista.
La vista desde afuera, para otras personas, está llena de datos de cómo se ve para otras personas en situación similar. Por ejemplo, los datos demuestran que el 60% de los restaurantes fracasan antes de los 3 años de su apertura.
Esto no significa que Jack no pueda abrir un restaurante, pero es importante considerar este aspecto antes de continuar.
Segundo, cuando pidas la opinión de expertos y terceros, pide que se enfoquen en los datos para las predicciones de tu situación. Si no, corren también el peligro de combinar tu puntos de vista personal dentro de sus recomendaciones.
Tus preguntas deben de ser indicativas, en lugar de productivas. Por ejemplo, pregúntale a un abogado: “¿Cuántos casos como este se resuelven sin necesidad de ir a un tribunal?”, en lugar de “¿Crees que mi caso se resolverá sin ir a tribunal?”
Tomando esto en cuenta, no dejes que afecten demasiado tus decisiones. Esta información se debe de usar para ayudarte a pensar, no para reemplazar tu proceso de toma de decisión.
Regresemos al caso de Jack el Tailandés, lo ideal sería seguir investigación. Así podrías darte cuenta cual es la calificación promedia y las reseñas de restaurantes similares.
Si Jack encuentra que la mayoría tiene una calificación media (3.5 de 5) y las reseñas se quejan sobre el balance de precio/calidad, tiene un buen hallazgo sobre el cual trabajar.
Jack tendría que crear un modelo de negocio donde pueda ofrecer la misma calidad de comida a un precio más bajo.

6. En lugar de hacer un plan, crea una serie de experimentos para validar si el resultado es deseable.

En muchas situaciones es mejor “meter el pie al agua“ antes de saltar por completo. Este es un proceso de validación, donde pruebas ideas a pequeña escala antes de comprometerte al 100% con cualquier decisión.
Tomar una decisión basándonos en nuestras suposiciones de que algo funcionara o no, es una pésima estrategia comparada con comprobar a pequeña escala.
Por ejemplo, tomar prácticas o periodo de prueba antes de firmar un contrato para un nuevo empleo es una gran forma de aprender si te agrada esa carrera profesional o cultura laboral de la organización.
Imagina que alguien quiere estudiar publicidad o comunicación gráfica porque piensa que esto involucra un trabajo divertido y buena paga. Cualquier persona que conoce la industria sabe que esto es solo cierto para el .01% de las personas que trabajan en ello. La mejor forma de convencer a la persona que las suposiciones no son verdaderas es a través de una práctica durante un verano o un par de meses. De esta forma podrá tener una idea real de cómo es trabajar en ello, antes de invertir 4–5 años de estudios.
Del otro lado, los seres humanos somos malos prediciendo el futuro. Así que en lugar de hacer estimaciones, es mejor probar para obtener datos duros.
Veamos el otro lado de la historia de empleos. La mayoría de las firmas contratan gente basándose en sus entrevistas. Esto les lleva a cometer errores. A pesar de la evidencia, aún es común creer que el resultado de las entrevistas es un indicador de cómo se desempeñará una persona en el equipo. La mejor opción es crear contratos de 3 meses o por proyectos antes de comprometerse a algo de largo plazo.
Lamentablemente no siempre podemos crear validaciones. Algunas situaciones dependen de que nos comprometamos desde el inicio. Por ejemplo, no podemos renunciar temporalmente a una posición de alto desempeño en una organización.
De la misma forma, es difícil decidir mudarse de la ciudad para tomar un nuevo empleo o empezar estudiar una carrera para ver si nos agrada 2 o 3 meses.
En esta situación es donde mejor funcionan las estrategias anteriores, antes de tomar una decisión apresurada.

7. Para obtener un poco de perspectiva, enfócate en el futuro.

Una de las formas más comunes de sabotear nuestras propias decisiones es lo que pensamos que es importante en el momento que las enfrentamos.
Cuando esto sucede, los resultados son malos a largo plazo. Aquí hay unas técnicas para ayudarnos a considerar las consecuencias a largo plazo.

#Primero, toma un poco de distancia emocional al imaginar las implicaciones del futuro.

Esto es porque las emociones presentes suelen ser más claras y vívidas que las del futuro, donde aún no se definen. Esto es algo a lo que la gente de ventas logra sacar ventaja al momento de vendernos algo.
Un resultado muy efectivo es el método 10/10/10. Con esto podemos balancear nuestros sentimientos pensando cómo nos vamos a sentir durante 10 min, 10 meses y 10 años después de tomar la decisión.

#La segunda técnica es tomar el punto de vista de un tercero.

Imagina que eres un/a adolescente y tienes que llamar a la persona que te gusta. Le conoces de una de tus clases pero en realidad nunca han hablado mucho, así que temes que no te recuerde.
Debes decidir entre:
(a) no llamar hasta que se conozcan mejor, o
(b) llamarle.
La mayoría de las personas eligen (a) para sí mismas, pero sugieren (b) cuando se trata de dar consejo. Esto es por el miedo al rechazo, que no se presenta cuando se trata de alguien más, pero es muy real cuando se trata de nosotros mismos.
Pensar en la decisión desde el punto de vista de un tercero — con algo de distancia — los aspectos más relevantes de la decisión se vuelven obvios. Y casi siempre, son los que la gente no observa al momento de decidir.
Al final, una de las mejores preguntas a hacernos es: “¿Qué le recomendaría a mi mejor amigo en esta situación?”

8. Cuando tus decisiones están en un conflicto con tus valores, identifica tus prioridades.

A veces estamos del lado opuesto del punto anterior. Nuestras emociones no están distraídas por las emociones de corto plazo, pero no sabemos cómo actuar porque contradicen a nuestros valores.
Por ejemplo, incluso después de que la emoción inicial de una oferta de trabajo se ha ido, tienes que tomar la decisión si quedarte en tu trabajo actual o tomar la nueva propuesta.
La solución es enfocarte en tus prioridades. Pregúntate: “¿Cuáles son los valores y motivos a largo plazo, objetivos y aspiraciones que son más importantes en mi vida?”
Debes de quedarte con tu empleo actual que te da suficiente dinero para ir de vacaciones, comprar lo que quieres y ahorrar… o debes de tomar el nuevo empleo que te dará más responsabilidades, mejor pago, pero muchas más horas de trabajo…
Si tienes hijos, quizás querrás priorizar tu familia. O tal vez, si tus hijos ya son mayores e independientes, probablemente quieras explorar una nueva etapa en tu vida.
En ambos casos, debes de tener muy claro cuáles son tus prioridades de vida y de esta forma, te ayudarán a tomar decisiones.
¿Cuáles son los valores y motivos a largo plazo, objetivos y aspiraciones que son más importantes en mi vida?
Una vez que encuentres tus prioridades, tienes que comprometerte a actuar basado en ellas. Tenemos tiempo limitado en la vida, así que dedícalo a tus valores y prioridades. No puedes enfocarte en ellas, sin tener que eliminar tiempo de lo que no es prioritario.
La verdad es que nos gustaría tener tiempo para todo, o que el multi-tasking realmente funcionara. Pero la realidad es que cuando decidimos priorizar en hacer ejercicio en lugar de leer, es porque valoramos más nuestra salud sobre el conocimiento, y tenemos que realizar un fuerte compromiso con un entrenamiento regular.
Tenemos que preguntarnos, qué estamos dispuestos a sacrificar para poder tener más tiempo. ¿A qué realmente le queremos dedicar nuestro tiempo? ¿Cuáles son nuestras prioridades?
Piensa en tu calendario como un tablero de puntos para tus prioridades. ¿Si el cómo inviertes tu tiempo es un indicador de prioridades, representa lo que quieres?
¿Tú calendario se llena con tu familia, trabajo, cuidarte, estudiar? ¿Está bien así?

9. Piensa en el futuro como un rango, no como un punto específico.

Solemos imaginar una posible consecuencia de nuestros actos y basamos nuestra decisión en esa idea específica de cómo se desenvolverá el futuro — sin importar que no tenemos forma de predecir el futuro.
Para contrarrestar esta tendencia, debemos considerar el mejor y el peor de los escenarios. Esto te ayudará a estimar donde estés en cualquier momento conforme a estos dos puntos y reaccionar cuando te acercas a un estado donde no quieres estar.
Para hacerlo puedes reflexionar evaluando los datos del pasado supuesto — ya que somos mejores para evaluar el pasado que predecir el futuro. Por ejemplo, puedes preguntar, “Ya pasó un año y fracasé. ¿Por qué?”, en lugar de preguntarte “¿Qué podría pasar para que fallé?”
Es igualmente importante que te asegures que puedes manejar cualquier situación de éxito. Si piensas lanzar un nuevo producto, debes de tener la capacidad de atender suficiente demanda si todo sale mejor de lo esperado.
No olvides prepararte para implementar la forma de adaptarte para situaciones que no fueron planeadas.
Piensa en un elevador: sorprendentemente, sus cables son once veces más fuertes de lo que necesitan en su función ordinaria. Cuando se diseñan, los ingenieros calculan cuánto peso tienen que soportar, qué tipo de cable deben de usar y multiplican el resultado por 11.
Tendemos a confiar demasiado en nuestro conocimiento y experiencia, así que es una mejor idea ajustar nuestra predicción tomando eso en cuenta, y prepararnos respectivamente.
Así que cuando programes tu próximo proyecto, considera qué tan importante es tener la fecha de entrega y otras fechas en las que te comprometiste. Esta fecha deberías de poder definirla basado en datos duros de proyectos similares y aún así ajustar el tiempo para lo inesperado.

11. Diseña un alarma para pasar de piloto automático a control manual.

Cuando hacemos algo todos los días, empezamos a no notar cuando algo cambia gradualmente. Con el tiempo la diferencia puede llegar a ser abismal.
Por eso es importante tener “una alarma” figurativa que nos permita darnos cuenta cuando un comportamiento o situación se ha salido de un nivel deseado y podamos corregirlo.
Por ejemplo, la empresa americana de zapatos Zappos ofrece a sus empleados $4000 dólares para renunciar. Si alguien ya no se siente cómodo trabajando en la empresa, se les motiva para que tomen el dinero y cambien de carrera.
Más allá del dinero, es un sistema diseñado para que los empleados se den cuenta cuando su motivación para ser parte de la empresa ya no es suficiente.
Este bono interrumpe el hábito de ir a trabajar todos los días en la misma empresa a hacer lo mismo, y lo cambia por un acto consciente de decisión: ¿Quiero seguir trabajando en esto? (Adicionalmente les ayuda a eliminar a las personas con bajo desempeño).
Otro método es establecer fechas límite y particiones para evitar que caigas en malos hábitos. Las fechas límite nos permiten tomar decisiones en lugar de posponerlas de forma indefinida.
Por ejemplo, durante un estudio, le ofrecían a estudiantes $5 dólares para llenar un cuestionario, para cierta fecha. El 66% de los alumnos llenaron la forma y cobraron el dinero. Pero cuando eliminaban la fecha límite, sólo el 25% completó el proceso.
Las Particiones funcionan igual. En lugar de invertir una gran cantidad en un sólo pago, es mejor invertir en pequeños montos a través del tiempo. Cada nueva pequeña inversión es una oportunidad para evaluar el rumbo de las inversiones y las decisiones tomadas.
El último método es usar etiquetas para reconocer patrones conflictivos o benéficos.
Por ejemplo, cuando los pilotos están en entrenamiento, usan la palabra “leemers” para comunicar cuando tienen el ligero presentimiento de que “algo no está bien.” incluso no pueden explicarlo.
El simple hecho de tener un nombre para este sentimiento, hace que las personas no lo ignoren. Especialmente cuando hay vidas en juego, incluso el hecho de tener un presentimiento nos ayuda a poner atención y cambiar de piloto automático a manual.

11. Conclusiones

La idea detrás del método de los hermanos es usar el proceso WRAP (por sus siglas en inglés):

  1. Amplía tus opciones
  2. Revisa tus suposiciones
  3. Toma distancia y tiempo antes de decidir
  4. Prepárate para cambiar de opinión si algo sale mal.

Tips:

Referencias:
Heath, C., & Heath, D. (2013). Decisive: How to make better choices in life and work.
Kodak. (n.d.). Retrieved August 24, 2016, from https://en.wikipedia.org/wiki/Kodak

Desde apps hasta centros comerciales, descubre cómo estas ideas encuentran nuevas formas de generar innovación educativa.

Autism Glass: Enseña a los niños autistas a reconocer emociones.


En México el trastorno del espectro autista (TEA) infantil comprende cerca del 1% de la población. Estos millones de niños con TEA suelen tener problemas para identificar y empatizar con emociones o con las interacciones sociales. Esto puede ser tratable y las personas con autismo pueden obtener un mejor entendimiento con la ayuda de terapia conductual. Lamentablemente esto puede llevar mucho tiempo y sobre todo es costoso.
Por eso varios investigadores de la Universidad de Stanford crearon Autism Glass. Para lograrlo hackearon Google Glass, Machine Learning, y los combinan en tiempo real con los indicadores de expresiones faciales para ayudar a personas con TEA a reconocer las emociones de otros.

Para usarlo solo se necesita un Google Glass, que incorpora una cámara frontal. Con esto, el sistema usa algoritmos de aprendizaje automático e inteligencia artificial para entender las expresiones faciales de las personas con las que interactúa. Esto provee de información en tiempo real a quien porta el Google Glass para ayudar a entender mejor la interacción.
Hasta ahora, la investigación ha logrado lanzar 40 pruebas piloto con distintas personas. Y los desarrolladores están buscando participantes de edad entre 6–16 años.
¿Si el aprendizaje automático (Machine Learning) puede ayudar a aprender emociones a gente con el trastorno del espectro autista, qué otra cosa puede ayudarnos a aprender de forma más efectiva?

StudentConnect vincula estudiantes de carrera con Mentores

Este app encuentra quien tienen intereses y ambiciones similares a las de un estudiante para que pueda recibir una mejor guía para elegir carrera y la universidad.

Elegir la carrera profesional correcta, en la universidad y ciudad correctas puede parecer una tarea titánica. Hay proyectos — como ScholarMather — que ayudan a los estudiantes a entender mejor sus opciones en base a su contexto único, sobre todo financiero.
StudentConnect quiere ayudar a resolver el mismo reto con un ángulo distinto: vincular a los estudiantes con personas que tienen una carrera profesional, intereses y ambiciones similares para que puedan recibir una mejor guía sobre qué universidad y carrera elegir.

El proceso inicia cuando un estudiante crea una cuenta, detallando a qué escuelas y opciones del programa está aplicando. Después, StudentConnect los liga con un mentor a fin que éste esté actualmente estudiando en esa universidad.
La nueva dupla puede vincularse a través de una plataforma segura para tener una videollamada de 30 minutos, en la cual el estudiante puede preguntar lo que desee sobre la escuela, los cursos, proceso de admisión, etc. Cada sesión cuesta 25 dólares e incluye una ventana de 48 horas para intercambiar mensajes o dar seguimiento a las preguntas.
StudentConnect ya cuenta con 200 mentores en más de 50 universidades.

GotIt! Una app que permite a los niños conectar con tutores.

Por un dólar, GotIt! conecta a tutores calificados con los niños que necesitan de su ayuda para las tareas.

Algunos padres de familia pueden ayudar a sus niños con las tareas más difíciles, pero para aquellos que no pueden ayudarles, o pagar por sesiones privadas, es complicado llenar esa brecha de conocimiento.
GotIt! es una app que conecta a estudiantes con tutores calificados en matemáticas y ciencias para que les puedan ayudar con retos puntuales por sólo $1.

Cuando un estudiante tiene un problema, puede enviar su reto o ejercicio desde la aplicación tomando una fotografía. Una red de expertos en el tema hacen su oferta de precio (usualmente menos de un dólar) para ayudar a responder. Después el alumno acepta la propuesta y se conecta con el tutor para una sesión uno-a-uno de 10 minutos.
Todos los tutores son filtrados y certificados para asegurar que están capacitados para proveer un buen servicio. Got It! actualmente ofrece ayuda con matemáticas y ciencia, pero planea expandir a otros temas pronto.

Zowoo Una tienda que enseña carpintería

Esta tienda en el centro comercial Joy City de Shanghai ofrece clases de carpintería.

Hay muchas habilidades y técnicas artesanales que están en riesgo de desaparecer porque el número de gente que las aprende está decreciendo. Para rescatarlo algunas personas están implementando modelos de negocio de suscripción que les han permitido mantener viva la tradición y sostener a los artesanos. Como MikMaid, una marca de helados artesanales (de verdad, no hipsteradas).
Zowoo (“hacer objetos” en Mandarín) está probando otro tipo de modelo de negocio para mantener viva la técnica de carpintería tradicional china. Esta tienda permite a sus clientes ver una colección de objetos hechos a mano usando distintos tipo de madera. Y para aquellos que quieren una experiencia aún más personal, les permite tomar clases de carpintería en el mismo local, para que puedan crear sus propios objetos.

En las clases de principiantes, las personas aprenden cómo hacer objetos pequeños como palillos para comer, brazaletes y lámparas. Cuando alcanzan un nivel más avanzado, se les enseña cómo hacer objetos más complejos como bancos, mesas y juguetes. El costo de cada clase va de $19 a $200 dólares, dependiendo de la complejidad del objeto a crear. Y claro, los estudiantes pueden quedarse con sus creaciones.
Este es un gran ejemplo de cómo podemos reinventar los espacios públicos para convertirlos en espacios de aprendizaje.
Puedes ver las creaciones de los estudiantes en instagram.com/zowoo

Hi-5: Un programa de TV Educativo, transformado en kinder.

En Australia los niños crecen viendo un programa educativo llamado Hi-5. El programa decidió generar crecimiento dando un giro interesante: un kinder en Singapore.

Singapur es uno de los países con una cultura de innovación en educación más fuertes del mundo. Un país, donde la tecnología juega un papel esencial cuando se trata de crear mejores formas de enseñar a todos niveles.
Por eso es tan interesante una de las mejores innovaciones de este año: Un programa de TV que decide abrir un kinder/pre-escolar para llevar las mejores lecciones de enseñar de forma remota a un formato presencial.
El contenido del programa está enfocado en estimulación temprana en niños de 18 meses a 6 años. Diseñado en base al original programa australiano de TV que llega a más de 10 millones de niños en todo el mundo. Este nuevo pre-escolar promueve el aprendizaje a través del descubrimiento, multimedia, historias y canciones, usando Inglés y Mandarín.
¿Si un programa de TV puede cambiar de industria para mejorar el impacto social a través de un nuevo modelo de negocios, qué otro modelo de educación puede migrar de formato para satisfacer un vacío en el mercado de eduación?

Peergrade: un sistema para que estudiantes se evalúen entre ellos mismos.

Con Peergrade, los maestros pueden implementar y administrar programas de calificación y evaluación entre alumnos para que puedan invertir más tiempo en enseñar.

La mayor parte del tiempo de los maestros y sus asistentes se va en calificar y evaluar a los alumnos y sus tareas. Esto limita tanto la cantidad de retroalimentación individual o grupal que pueden ofrecer a sus alumnos, como la calidad de enseñanza en general.
Una posible solución a este error de diseño es implementar programas de evaluación par-a-par (peer-to-peer). Esto no sólo regresa tiempo a los maestros, sino ayuda a que los estudiantes puedan aprender más al evaluar el trabajo de sus compañeros.
El reto de este tipo de programas es asegurarse de que todos se están beneficiando de forma justa y honorable. Aquí es donde Peergrade ayuda a resolver el problema — habilitando que los maestros implementen un programa de evaluación par-a-par con la tranquilidad de saber que el trabajo estará bien evaluado y los alumnos se beneficiarán.

Todo empieza cuando una escuela, o incluso una clase, se registran para usar la plataforma digital de Peergrade. Después un maestro crea los perfiles de cada estudiante y les asigna una nueva tarea.
A cada alumno se le asigna alguno de sus compañeros para cualificar. Los elementos a calificar pueden ser procesados en cualquier formato y los estudiantes brindan toda la evaluación en línea.
El sistema está diseñado para asegurarse de que todos los alumnos reciben una calificación justa, e incluye detección de plagio y evaluaciones ajustables, que permite saber si una evaluación es objetiva o no.
Los maestros también pueden enviar su propia retroalimentación, asignar auto-evaluaciones de forma individual o grupal.
De esta forma los estudiantes toman más control sobre su proceso de aprendizaje, permitiendo que el maestro sea un facilitador de conocimiento más efectivo.

Osmo Coding enseña a los niños como programar con “Legos”

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Usando una combinación de bloques físicos y apps, Osmo Coding enseña a los niños a programar desde los 5 años.
La mejor forma de hacer que los niños se interesen en aprender, es hacerlo divertido. Osmo Coding tomó este principio para ayudar a los niños a aprender a programar. Para hacerlo usan unos bloques físicos “Lipo ego” y un app de iOS, que se combinan para crear una experiencia de aprendizaje física y digital.
Es muy sencillo usarlos, solo tienes que tomar los bloques y ponerlos frente a tu iThingy (ipad, iphone, ipod). El dispositivo usa la cámara para funcionar como un “espejo” de las piezas.
Después solo tienes que elegir el juego con el que quieres aprender. Osmo Coding tiene un juego de plataforma (como mario bros), cuyo personaje principal es Awbie, que ama las fresas. El objetivo es acomodar los bloques físicos para dar instrucciones a Awbie de cómo moverse a través de un tablero para lograr llegar hasta sus preciadas fresas.

Al tomar inspiración en Lego, Osmo promueve en los niños una cultura de experimentación y aprendizaje, habilidades, que son sumamente valiosas para los niños en esa edad. El kit básico de Osmo cuesta $79 dólares, y cada adición $49.
Así Osmo se une al grupo de empresas como AR Music Kit y Yibu que están apoyando al aprendizaje al convertirlo en una actividad lúdica.
Estas fueron las mejores Innovaciones Educativas que encontramos este mes. Si sabes de alguna otra, compártela a conocimiento@collective.academy en responde con tu propia historia.

El libro The Coaching Habit (2016) separa los elementos de la mentoría y explica cómo ser un mentor efectivo. Contrario a lo que se pueda pensar, ser mentor no se trata de dar consejo, sino de guiar a las personas para que encuentren el camino al éxito. Así es cómo este libro te muestra cómo ser un gran mentor.

Acerca del autor

Michael Bungay Stanier es el autor de varios best-sellers, incluyendo “Do More Great Work”. Y fue el primer receptor del premio “Canadian Coach”.

Para aprender cómo ser un mejor mentor y empoderar a tu; equipo.

Seguro has tenido la oportunidad de trabajar con un mentor, ya sea con un coach durante la escuela, un maestro de piano, un vecino o alguien en el trabajo. Si tuviste suerte, esta persona no solo te enseñó las habilidades necesarias para desempeñar ciertas tareas específicas, sino — mejor aún — también te ayudo a entender cómo ser la mejor persona que puedes ser.
Estos mentores, desafortunadamente son algo raro. A decir verdad, la mayoría de los empleados dicen que la mentoría no les ha ayudado para mejorar su desempeño.

¿Si eres alguien que tiene personas a su cargo, cómo puedes asegurarte que estos momentos de mentoría son efectivos?

Primero, debes de comprender que el dar mentoría no se trata de ti — sino de la persona que quieres ayudar. Para enfocarte en la persona, puedes usar una guía de preguntas y hábitos para ser un mejor mentor, que escucha y guía a las personas hacia su plenitud.
Al terminar de leer aprenderás;

"Mentorear se trata de cambiar en enfoque del reto, hacia la persona que esta resolviendo el reto."

La mentoría efectiva se trata de empoderar a las personas y mejorar su desempeño.

La mayoría de la gente que tiene gente a su cargo, atendieron a uno o dos seminarios — a lo mucho — para entender cómo guiar a su gente.
Desafortunadamente, sólo el 23% de los empleados reportan que las sesiones de mentoría tiene un efecto positivo en su desempeño.

¿Por qué la mentoría tradicional es tan poco efectiva?

¿Y cómo podemos mejorarla?
Empecemos por dar un vistazo a los problemas más comunes en las organizaciones, que hacen que los líderes adopten hábitos poco productivos. Esto es claro cuando

Como líder, qué puedes hacer si te encuentras en una de estas dinámicas: la clave está en desarrollar mejores hábitos de mentoría.
Haz tu objetivo el poder tener sesiones de 10 min al día con tus colaboradores en un entorno informal, en lugar de agendar sesiones rígidas semanales cada semana. Dar mentoría debería de ser una actividad regular de la oficina, y cómo líder siempre debes de estar en “modo mentor;rdquo;.
Tener un hábito de mentoría te ayudará a guiar a tu equipo hacia la auto-suficiencia. Previene que te ahogues en tanto trabajo y ayuda a las personas a enfocar sus esfuerzos en las tareas que más importan.
El enfoque debe de ser en desarrollo, no en desempeño. El desempeño es obviamente un elemento importante, pero no empodera a tu equipo. Y si te enfocas en las métricas pequeñas y apagar fuegos, en lugar de enfocarte en la meta, no podrás ayudar a tu gente a crecer.
Mejor, busca las áreas en donde cada miembro de tu equipo puede crecer. Guía a tu gente a hacer cada vez mejor y más efectivo en lo que hacen como equipo. Recuerda, quieres crear el mejor equipo de trabajo, no sólo reunir a las personas más brillantes.

Usa estas tres preguntas básicas para iniciar y mantener una conversación constructiva con tu; gente.

Muchos personas ofrecen “mentoría;rdquo; a forzar interés y asentar mientras un aprendiz habla. Esto no es productivo para nadie. Mejor empieza con la “Pregunta Inicial;rdquo;.
Esta Pregunta Inicial es una herramienta clave, que involucra una pregunta tan simple como “¿Qué está en tu mente?“, o “¿En qué piensas hoy?“. Es mucho más productivo que una conversación de 20 minutos sobre que hicieron el fin de semana. Si sientes que la conversación esta perdiendo el rumbo, siempre puedes usar esta pregunta para regresar al tema.
Después de escuchar atentamente lo que el aprendiz tiene que decir, puedes pasar a una la siguiente pregunta: “¿Y Qué Más? (YQM)
Esta pregunta (YQM), evita que la conversación se atore en un solo tema cuando está claro que la otra persona tiene algo más que decir, pero quizás no encuentra la forma de hacerlo. Hacer esta pregunta, también es útil si sientes que es importante agregar un comentario.
Recuerda que como mentor, es importante tu rol es hacer la preguntas correctas y escuchar, no hablar u ofrecer consejo. Tu objetivo es empoderar a las personas, permitiendo que lleguen a sus propias conclusiones.
Lo peor que puede hacer un líder acostumbrarlos a que acudan a él cada vez que haya que tomar una decisión.
En caso que las dos primeras preguntas no estén generando una conversación productiva, puedes usar la pregunta enfocada: “¿Cual es el reto más grande que tienes en este momento?
Cuando la persona con quien hablas empieza a perder la idea o a divagar, puede ser difícil dar seguimiento productivo a la conversación. su esto sucede es un buen momento para soltar esta pregunta.
Esta pregunta también sirve cuando el aprendiz, la persona recibiendo mentoría, empieza a ventilar problemas sin un enfoque claro que no ayuda a resolver algo o avanzar. La pregunta de enfoque ayuda a definir un problema concreto para que juntos puedan pensar en cómo resolverlo. En resumen, ayuda a identificar el reto en el cual se tiene que trabajar durante la conversación.
Estas tres preguntas son el fundamente de tu practica como Mentor:

Ahora veamos las siguientes 4 preguntas que te ayudarán a diferenciarte los mentores básicos y llegar a ser de los mejores mentores que puedas para tu gente.

Para ser un mejor mentor, identifica las necesidades y deseos de tu; gente.

No siempre es fácil identificar lo que necesitas hacer todos los días en el trabajo. De la misma forma, no es fácil para una persona entender la razón o propósito de hablar contigo.
Un buen mentor sabe como identificar las necesidades de la persona a quien desea ayudar, en cualquier situación. La forma más sencilla de averiguarlo es haciendo la pregunta fundamental: “¿Qué es lo que quieres?;rdquo;. Especialmente cuando la conversación empieza a correr en círculos.
Esta pregunta te ayudará a llegar al fondo de la conversación.
Gracias a los psicólogos conductuales, ahora sabemos que los seres humanos tenemos 9 motivaciones básicas: afecto, creación, recreación, libertad, identidad, entendimiento, participación, protección y subsistencia.
La Pregunta Fundamental nos ayuda a encontrar cual de estos es el principal motivador de tu gente.

La siguiente (y quinta) pregunta que te ayuda a entender que necesita la otra persona es hacer la Pregunta Floja: “¿Cómo te puedo ayudar?;rdquo;. Esta pregunta es ideal para cuando la persona no hace sino quejarse sobre una situación.
Esta pregunta es uno de los momentos más positivos de la mentoría. Preguntar esto, te permite identificar si la persona sólo necesita ventilarse un poco o realmente necesita ayuda de tu parte.
También ayuda a clarificar el punto al ayudar a la persona a ir al grano. Mientras es una pregunta directa, también te ayudará a establecer un tono de voz profesional y productivo en la relación.
Y lo más importante es qué al hacer esta pregunta, la persona sabe que te interesa entender lo que necesita. El entender que realmente necesita una persona, te ayudará a brindar mejor apoyo y mentoría que cualquier otro mentor.
"Quieres que las personas sepan que trabajar contigo es una recompensa, no un riesgo."

Planea el tiempo en tu agenda para aprender haciendo Preguntas Estratégicas y de Aprendizaje.

¿Conoces a esas personas que suelen saltar directo a una oportunidad sin evaluar la situación con atención?
Aquí tienes algunos buenos consejos que te ayudaran a medir los riesgos y los beneficios de cualquier oportunidad.
Lo más importante es tener claro que no es muy sabio aceptar cualquier oportunidad que se presenta. Para asegurar que tu o tu aprendiz están tomando una buena decisión, puede darse el tiempo para pensar en la respuesta a una Pregunta Estratégica: “¿Si estás diciendo ‘si’ a esta oportunidad, a que le estas diciendo ‘no’ para poder aceptarla?”
Cada vez que aceptas algo nuevo, estás dejando atrás la oportunidad de atender algo nuevo o tienes que dejar algo que actualmente ya tienes en la mesa.
Hacer este tipo de Pregunta Estratégica inclinan a las persona a enfocar su energía en los proyectos que más importan en su carrera profesional y para su organización.
Ayuda a tu aprendiz a enfocar sus decisiones identificando los proyectos, personas, hábitos y acciones que tendrán que abandonar para aceptar una nueva carga de trabajo. Considera que algunas acciones implican más trabajo, como contratar gente, desarrollar nuevas herramientas o infraestructura.
Cada vez que se toma una decisión, ya sea con un “si” o un “no”, se tiene que entender sus razones e implicaciones.
Aquí tienes un buen tip: nunca respondas una pregunta estratégica inmediatamente. Obtén la mayor cantidad de información como te sea posible antes de comprometerte a algo. Pregúntate:

En este artículo puedes leer una gran guía de como aprender a tomar mejores decisiones personales y profesionales.
Cómo puedes ver, una gran parte de ser mentor es ayudar a las personas a aprender.
Esto no siempre es fácil porque las personas no suelen asimilar nueva información de forma inmediata, o formar nuevos hábitos (tanto para enseñar cómo aprender).
Por lo general, las personas aprenden cuando logran reflexionar con algo de tiempo sobre la nueva información o procesos que están adquiriendo. Este proceso de reflexión es lo que logra que el nuevo conocimiento haga “click”.
Para guiar a tu gente hacia ese momento donde las cosas hacen “clic” puedes usar una Pregunta de Aprendizaje: “¿Qué de todo esto fue lo más útil para ti?”
Hacer una Pregunta de Aprendizaje, ayuda a las personas a reflexionar después de cada sesión, para que pueda fortalecer sus habilidades de aprendizaje.

Un buen mentor no solo sabe que se debe de hacer, sino que sabe como preguntar qué se debe de hacer.

Esto le sucede a todos los mentores del mundo. Es importante resistir al tentación a dar las respuestas. Dar información de más es dar un consejo, y eso no es ser un mentor.
Eso es ser un padre, o peor aún: predicar. Nunca debes olvidar que la mentoría se trata de hacer preguntas. ¿Pero cómo mantener las sesiones de mentoría en preguntas?
Un buen mentor sabe hacer preguntas. Pero soltar una serie de preguntas — una tras otra — pueden hacer que una persona se sienta en una entrevista o cuestionada. Esto fácilmente puede llegar a ser incómodo.
Para evitar esto, lo mejor es soltar una pregunta a la vez. Esto sin llegar a perder el tiempo en conversación casual.
Haz la Pregunta Inicial y concéntrate en las respuestas pertinentes. Si la persona empieza a divagar, regresa al tema con una Pregunta de Enfoque. Esto les ahorrará a todos tiempo.
También es importante mantener las preguntas “de qué” en lugar de “por qué”, para evitar que las personas entren en un modo defensivo por sentirse juzgadas.
Por ejemplo, en lugar de preguntar “¿Por qué sientes eso?”, puedes preguntar “¿Qué es lo que te hace sentir así?”.
También debes de evitar hacer preguntas retóricas. Estas son preguntas que empiezan con “Haz pensado que…” o “Ya consideraste…”. Estas no son preguntas reales. Son consejos disfrazados de preguntas.
Recuerda, ser un Mentor no es lo mismos que ser un consejero.
Asegurarse que escuchas con atención plena a los demás, y no tengas miedo al silencio. El silencio suele hacer a las personas sentirse incómodas, pero es una gran herramienta de mentoría. Debes de darle tiempo a las personas de pensar después de cada pregunta.
Cuando una persona da una respuesta, asienta o resume sus respuestas para mostrar que le has entendido. Este tipo de reafirmación ayuda a que los demás compartan más.
Por último, usa todos los canales que te sean posibles para ser un mentor positivo y efectivo.
Quizás puedes mantenerte en contacto por correo, o usar un canal de comunicación profesional como Slack. Recuerda que no importa como te comuniques, siempre eres un mentor. Cada interacción con tu aprendiz es una oportunidad para generar valor.

Desarrolla buenos hábitos de Mentoría para que puedas ser un gran mentor de por vida.

Saber que hacer y hacerlo son cosas distintas. Sobre todo cuando se trata de formar nuevos hábitos. Veamos algunos puntos a considerar en este proceso de adoptar nuevos hábitos de mentoría.
Antes que nada, es importante aclarar que cambiar un comportamiento no es fácil. De acuerdo a la Universidad de Duke, el 45% del comportamiento de las personas se debe a hábitos.
Es muy difícil cambiarlos sobre todo cuando es una actividad automatizada en la que no piensan cuando la ejecutas.
Para crear nuevos hábitos, necesitas pasar de la teoría a la práctica.
Gracias a los Neurocientíficos y Economistas Conductuales, hemos obtenido un buen entendimiento sobre cómo los seres humanos adoptamos y mantenemos nuevos hábitos.
Hay 5 grandes eventos necesarios para que ocurra un nuevo hábito: Causa, Disparador, mini-hábito, entrenamiento y un plan de acción:
Una Causa es a la razón por la cual deseas cambiar un comportamiento. En nuestro caso, evitar dar consejo, el indicador de un mal proceso de mentoría.
Una vez que sabes que comportamiento deseas cambiar, necesitamos identificar un Disparador: ese momento que causa que desees dar un consejo en lugar de hacer una pregunta adecuada. Si entiendes qué es lo que te causa querer dar consejo, es más fácil que puedas evitarlo.
Tus mini-hábito en este caso son las 7 “Preguntas de Mentoría”. Estas las debes de practicar tan seguido como sea posible, porque esto representa tu entrenamiento.
Por último, definir un plan de acción al que puedas acudir en caso de que pierdas un poco el camino. Todos cometemos errores, y en este caso, es sólo cuando no logramos ajustarnos a un nuevo hábito a la perfección.
Pero no te preocupes, adoptar un nuevo hábito lleva tiempo y práctica. Es normal.
Es importante que puedas documentar y tener tu plan de acción por escrito o en un diagrama. Puede ser algo cómo: “La próxima vez que vea a fulanito, haré una Pregunta Estratégica, en lugar de dar mi opinión sobre lo que debería de hacer.”
Una vez que logras poner en práctica la teoría, irás desarrollando poco a poco grandes hábitos de mentoría. Con un poco de paciencia serás un gran mentor de por vida.

Últimas Palabras

Un buen mentor saber cómo transformar un consejo en un proceso de aprendizaje y autosuficiencia.
Usa las “7 Preguntas de Mentoría” y escucha con atención plena a tu gente para entender qué es lo que necesitan y desean. Así podrás empoderar para que tomen control de su vida.
Acciones Concretas:
Crea un grupo de Mentores. Entre ustedes pueden ayudarse a formar mejores hábitos de mentoría, compartir experiencias y estrategias. Si es dentro de tu misma organización es aún mejor y todos se benefician
 

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