Aprovecha al máximo este año con nuestras recomendaciones

Las novelas más esperadas del 2018

Leer es tan importante como hacer ejercicio; de hecho, deberías leer todos los días. A menudo recomendamos libros sobre negocios, superación personal u otros temas de no ficción, pero este mes, queremos resaltar la importancia de la ficción. Los psicólogos han vinculado las novelas con una mejor función cerebral, mejor memoria, un vocabulario más fuerte, mejores habilidades de visualización, aumento de la empatía y la percepción social, mayor capacidad de concentración y pensamiento creativo. ¡Aquí ofrecemos algunas de las novelas que más esperamos en 2018!

The Boat People, Sharon Bala (enero 2018)


Esta novela es una instantánea de las vidas de los refugiados que huyen de la violencia y los conflictos en el hogar, y las luchas que enfrentan cuando llegan a Canadá. Es muy humana, muy conmovedora, y pinta la lucha de los refugiados a través de una lente compasiva que resulta muy relevante para el clima político global actual.

The Immortalists, Chloe Benjamin (enero 2018)


Una exploración de cómo vivimos cuando algunas de las preguntas más profundas de la vida ya están contestadas. ¿Vivirías de manera diferente hoy si supieras la fecha de tu muerte?

Sophia of Silicon Valley, Anna Yen (abril 2018)


Sophia debe manejar los desafíos de ser asiática-americana en las salas de juntas de alto octanaje de Silicon Valley. Aunque es una novela, habla de las experiencias únicas de las mujeres de la vida real que son fundamentales para los éxitos de las compañías más influyentes del mundo.
 

Unos artículos para empezar el año

 

To Find Meaning in Your Work, Change How You Think About It - John Coleman, Harvard Business Review
To Get People To Change, Make Change Easy - Tania Luna, Jordan Cohen, Harvard Business Review
How To Highlight Your Talents in a Job Interview Without Showing Off - Tomas Chamorro-Premuzic, Harvard Business Review

Un video para despertar tu interés


Sal Khan, el fundador de Khan Academy, explora cómo la educación debe cambiar para el éxito del estudiante. La educación necesita proveer las habilidades necesarias para los puesto del mañana, sin un énfasis en calificaciones y exámenes estandarizados.

Un podcast para tu viaje diario


 
The Knowledge Project Podcast, por Shane Parrish: Naval Ravikant, CEO y cofundador de AngelList, sobre lectura, felicidad, sistemas para la toma de decisiones, hábitos, honestidad y más.
 

Año nuevo, nuevo tú, ¿cierto? Es hora de nuevas resoluciones. Tal vez este es el año en el que decidiste ir al gym cada día, o incluso correr un maratón. O tal vez comerás de manera más saludable: frutas y verduras orgánicas y un nuevo estilo de vida que te ayudará a sentirte mejor. Pero la pregunta obligada es, ¿cómo lo vas a pagar? ¿Tienes en mente un cambio de chamba? Mínimo necesitarás un sueldo más alto, ¿no?
Nunca hay un momento perfecto para presentarle a tu jefe la idea de una negociación salarial. Tampoco existe el escenario ideal para negociar una propuesta de trabajo inicial. Este tipo de conversaciones puede resultar muy estresante e intimidante, emociones que seguramente se reducirán en la medida en que sea una negociación preparada, tanto emocional como racionalmente. De hecho, un estudio de CareerBuilder sugiere que casi el 50% de las personas ni siquiera intentan negociar una oferta de trabajo inicial, aun cuando la mayoría de las empresas están dispuestas y pueden negociar los detalles de un puesto, ya sea una oferta inicial o un aumento para un empleado actual. Pero, ¿por qué la gente es tan tímida al hacerlo? Sin duda es una combinación de factores, como el temor al rechazo, a las repercusiones de solicitarlo y, muy probablemente, la falta de preparación para dicha negociación.
Las negociaciones de sueldo son completamente normales, y en la mayoría de los casos, es algo esperado. Si crees que tu salario está en el promedio del rango, o incluso debajo, no dudes en pedirle a tu representante de recursos humanos o a tu jefe la oportunidad de platicar los detalles de tu paquete de compensación. Un estudio innovador, publicado en el "Journal of Organizational Behavior", sugiere que aquellos que negocian su salario pueden aumentar su paga anual promedio en casi $5,000 USD. Si asumimos un crecimiento salarial estable de alrededor del 5% en una carrera de 40 años con un salario inicial de $55,000 USD, el negociador ganará más de $630,000 USD sobre el no negociador que aceptó una oferta inicial de $50,000 USD.
Aunque los tradicionalistas pueden sugerir que el mejor momento para negociar un aumento puede ser al final del año cuando se están desarrollando los presupuestos, realmente no hay un momento equivocado para pedirlo. Si pronto tienes una reunión para discutir tu desempeño, tus metas para el año, o tu desarrollo profesional, estos ajustes pueden ser un buen momento para que introduzcas el tema. La recomendación es que siempre estés preparado con una hoja de tus logros: datos, estadísticas y hechos para poder demostrar el valor que agregas a tu empresa. Si estás negociando una oferta de trabajo inicial, es posible que tengas datos de tu trabajo anterior que demuestren de lo que eres capaz.
Además de tu desempeño, es importante que prepares una investigación que te ayude a comprender cuál es una petición aceptable y cuál es una exageración. Si conoces el rango de sueldos en la industria para empleados similares con experiencias parecidas, debes sentirte cómodo pidiendo un sueldo (o un aumento) en el extremo superior del rango; esto te da la oportunidad de reducir el punto de negociación en caso de que no recibas un resultado favorable.
Hay muchos elementos difíciles de considerar al negociar. El estilo de comunicación, el comportamiento y la confianza son claves. Evita negociar por correo electrónico, siempre serán mejores las negociaciones cara a cara. Sé claro, seguro y amable. Presta atención a la expresión facial y al lenguaje corporal (tanto el tuyo como el de tus jefes) para utilizarlo, en medida de lo posible, a tu favor. No hables demasiado: muchas veces, el silencio y las pausas en el habla son herramientas útiles que te permiten procesar la información y reforzar tu tono. Cuando hablamos demasiado, a menudo cometemos errores, cortamos al interlocutor o nos apresuramos a llegar a una conclusión sin considerar los detalles.
Cuando decidas que es momento de negociar un aumento de sueldo, ten en cuenta posibles alternativas, porque es muy posible que tu jefe niegue tu petición inicial. Tus alternativas  pueden incluir otros cambios en tu situación laboral, como días de vacaciones, horarios, beneficios, cambios de actividades, etcétera. Nunca pongas un “ultimatum” a tu jefe, a menos que estés dispuesto a irte; la gran mayoría de las veces estas amenazas dañan la relación y terminan de maneras no deseadas.

Ahora que comenzó enero, es importante visualizar cómo se desarrollará tu año. Al establecer objetivos y trazar un camino para lograr tus metas, te estarás preparando para un mayor éxito en el nuevo año.
El inicio de año es el periodo perfecto para considerar cómo cambiará tu ética de trabajo. ¿Reorganizarás tus prioridades? ¿Serás más selectivo con tus proyectos? ¿Buscarás un ascenso? Todas estas son preguntas válidas a considerar, y además, estas metas pueden mejorar tu calidad de vida en los próximos meses.
Asumiendo que quieres un ascenso (¿obviamente, no?), debes analizar algunas métricas para evaluar tu desempeño. ¿Has añadido valor a la empresa? ¿Qué habilidades dominas? ¿Cómo has contribuido al éxito de tu equipo?
Si tu rendimiento ha sido aceptable, pero no estelar, puedes considerar diferentes metas para prepararte para un ascenso en el futuro. Un aumento de responsabilidad puede ser una mejor meta. Hay varias maneras de incrementar tu carga de trabajo, o de cambiar el trabajo que haces. ¿Quieres más responsabilidades con tus clientes, o prefieres trabajar más cerca de tu administración superior? Puedes hacer esto y más con planeación.
Hablar con tu jefe
Tu primer paso debe ser una conversación con tu supervisor inmediato. Esta persona maneja tu carga de trabajo, así que con una plática honesta puedes transmitir tu interés en proyectos nuevos, o en un cambio de tus responsabilidades cotidianas. Sin embargo, tienes que estar completamente preparado para discutir por qué puedes manejar más trabajo, y por qué tu jefe debe confiar en ti. Sé absolutamente claro con tu enfoque: ¿Qué estás pidiendo?, ¿por qué?, y ¿por qué es una buena idea? Debes elaborar un plan de cómo ustedes pueden trabajar juntos para añadir valor a la empresa a través de tus nuevas responsabilidades. Es posible que tengas que ceder un poco y aceptar menos de lo que pediste inicialmente, pero con un período de prueba, y si estás preparado, no tiene que ser difícil convencer a tu jefe para que te dé una carga de trabajo de impacto.  
Identificar a tus aliados
Si trabajas en una oficina con menos jerarquía, es posible que tengas más flexibilidad al acercarte a compañeros o gerentes para pedir trabajo en sus equipos o en sus proyectos. Por ejemplo, si puedes identificar un canal nuevo de trabajo, un cliente nuevo con quien quieres trabajar, o proyectos en una industria nueva, ¡lánzate! Tienes que conectarte con las personas clave para ingresar a las oficinas más importantes. Invítalas a un café, conoce a sus compañeros, o aprende lo más que puedas del puesto. Cuando logres agendar una junta, tienes que explicar 1) por qué quieres trabajar con ellos, y 2) por qué eres la mejor opción. ¿Tienes habilidades que ellos pueden usar, o tienes experiencia en la industria? ¿Tienes un deseo de aprender más y puedes trabajar horas largas? Cualquiera que sea tu argumento, tienes que venderte como la mejor opción de toda la empresa. Prepárate y vuélvete indispensable.
Echar una mano cuando puedas
Si trabajas en una oficina pequeña, o en una oficina con pocas oportunidades de variación en el trabajo, no te estreses. Una de las formas más útiles de adquirir nuevas responsabilidades (y encontrar aliados también) es compartir tu pericia con tus compañeros. Encuentra a los que estén abrumados y haz lo que puedas para apoyarlos. No necesitas estar en todos sus proyectos (esa no es tu responsabilidad), pero si puedes ayudar, ellos lo apreciarán y tu jefe notará tu desempeño. Mejor aun, ofrece ayuda a tu jefe cuando esté ocupado. Podrás demostrarle que estás listo para nuevos desafíos y que puedes manejar un aumento en tu carga de trabajo.
Al final del día, tu éxito depende de tu preparación y capacidad de convencer a tus superiores de que estás listo para más responsabilidades. Prepárate, véndete, sé persistente, y disfruta un mejor año. 

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