Esta guía para definir valores de vida es una traducción del texto escrito en Bury My Heart at Conference Room B de Stan Slap.


George Carlin tenía una gran frase sobre conducir: “No importa a qué velocidad vayas; cualquiera que se mueva más lento que tú es un idiota, cualquiera que se mueva más rápido que tú es un maníaco”.

Parece el mismo caso con el concepto de valores, que se han convertido en un punto de demarcación ideológica: suelto vs. apretado, oscuro vs. claro, equivocado vs. correcto.

La transformación de los valores en construcción de muros y armamento social ocurre cuando se confunden con la moral. La moral —cómo una persona debe actuar en la opinión de la autoridad, el consenso o las reglas de la sociedad interpretadas popularmente— es lo correcto. Los valores son lo correcto para ti.

Tus valores de vida a veces pueden ser los mismos que tu moral, pero no tienen por qué serlo para que tengas ambas cosas. Puede que pienses que es moralmente incorrecto robar, pero no es algo que te importe obsesivamente y que impulse la toma de decisiones diarias. No es un valor.

Los valores son creencias personales profundamente arraigadas que forman tu propio código de prioridad para vivir. No se presta exactamente a un acrónimo, pero ahí lo tienes. Son los prejuicios individuales que te permiten decidir qué acciones son ciertas sólo para ti. Son las normas personales que más te dan y que más te importan. Son la definición de cómo se ve la vida cuando la vives exactamente como quieres. Los valores son tu propia fuente de seguridad, esperanza y renovación.

¿Dónde están tus valores?

Ser un líder significa ser capaz de vender tus valores a los demás. Lo más fácil en este momento sería darte una manera super rápida de hacer eso, una forma acelerada para resolver este problema.

Si no estás seguro de lo que quieres vender, aprende una manera poderosa de venderlo no es una buena idea. Se requiere paciencia para asegurar que tu elección de valores sea la correcta. Si es la elección correcta, las personas que compran tus valores te ayudarán a vivir la vida de la manera en que realmente quieres vivirla.

¿De dónde provienen tus valores? Provienen de:

  • Educación temprana
  • Grandes decisiones y las consecuencias de esas decisiones
  • Creencias y prioridades personales sometidas a una presión extrema
  • Doctrinas religiosas y espirituales
  • Mentores íntimos y modelos a seguir
  • Acontecimientos importantes de la vida

El método más profundo para entender los valores se llama Vida. Otros buenos métodos:

  • Puedes ver una lista de valores humanos comunes y ver cuáles resuenan con mayor fuerza.
  • Puedes considerar las influencias que pueden fácilmente oscurecer o subvertir tus verdaderos valores. He incluido una descripción de las principales influencias para ti. (mas adelante)
  • Puedes hacerte preguntas difíciles y tiernas. He incluido un proceso para ti.
  • Puedes mirar tu vida. Las decisiones que has tomado, las que has evitado consciente o instintivamente y el camino que nadie más que tú ha considerado seriamente viajar. He incluido un método para ti.
  • Puedes hablar con otros. Pregunte a los mentores y a las inspiraciones en tu vida acerca de cómo se dieron cuenta por primera vez de lo que era verdaderamente importante para ellos. He incluido diferentes formas en las que puedes participar en esas discusiones.
  • Puedes escuchar a los demás. ¿La gente cercana a ti sigue diciendo que te conocen mejor de lo que te conoces a ti mismo? Haz que lo prueben. He incluido una lista de preguntas para dar a otros una base para la respuesta.
  • Puedes hacer todas estas cosas. Sabías que eso iba a pasar.

1. Elige de esta lista

1. Examine los cincuenta valores de vida aquí abajo

Es posible que reconozcas o codicies muchos de ellos.

  1. Afecto: amor y amistades profundas
  2. Alegria: apreciar lo extraordinario en la vida diaria
  3. Altruismo: ayudar a quienes no pueden ayudarse a sí mismos
  4. Aprendizaje: educación permanente y adquisición de experiencia.
  5. Aventura: tomar riesgos y obtener nuevas experiencias
  6. Balance: aalma, moderación y perspectiva
  7. Compasión: empatia, tolerancia y entendimiento del prójimo
  8. Competencia: hacer las cosas bien de forma consistente y mejora continua
  9. Competitividad: mejorar tu desempeño o de los demás
  10. Compromiso: dedicación a una causa, satisfacción en las responsabilidades
  11. Control: influencia y dirección sobre el comportamiento de los eventos o personas
  12. Cooperación: trabajo en conjunto para una objetivo en común
  13. Coraje: probar los límites de enfrentar dificultades con resiliencia
  14. Creatividad: Imaginación, ver las cosas de nuevas formas
  15. Curiosidad: sentido de admiración respecto al mundo
  16. Determinación: fuerza y perseverancia
  17. Diversión: disfrutar y un sentido de juego
  18. Enseñanza: compartir el conocimiento con los demás
  19. Equididad: protección de un estatus, derechos y oportunidades equivalentes
  20. Espiritualidad: un compas moral, y creencia en un propósito mayor
  21. Estabilidad: predicción sobre la vida y el trabajo
  22. Familia: apoyo mutuo y crecimiento
  23. Harmonía: uno mismo y alineación con el entorno
  24. Humor: perspectiva astuta que reduce el estrés
  25. Iluminación: la búsqueda de conciencia que alimenta el alma
  26. Impacto: hacer una diferencia en el mundo y crear un legado
  27. Individualidad: originalidad y auto-expresión
  28. Influencia: persuasión y organizar a otros entorno a una misma causa
  29. Innovación: crear algo nuevo, mejor y distinto
  30. Integridad: honor, honestidad, fuerza de carácter
  31. Inteligencia: adquisición y aplicación del conocimiento
  32. Involucramiento: estar presente y participar plenamente
  33. Justicia:  consideración equitativa y valorar el bien común
  34. Lealtad: permanecer fiel a una causa o persona
  35. Libertad: independencia y libre albedrío
  36. Logro: alcanzar objetivos exitosamente
  37. Orden: respeto por los procesos y organización
  38. Pasión: entusiasmo y atracciones poderosas
  39. Paz: calma, serenidad y libertad del estrés
  40. Poder: la habilidad de influenciar y comandar a personas o cosas
  41. Progreso: avance, promoción y mejora
  42. Reconocimiento: atención positiva de tu persona
  43. Relaciones: conexiones significativas con otros
  44. Respeto: trato justo de los individuos y su opinión única
  45. Responsabilidad: sentido del deber consciente
  46. Sabiduria: aplicación del conocimiento y experiencia
  47. Salud: bienestar del cuerpo mente y alma
  48. Seguridad: estabilidad emocional, fisica o financiera
  49. Servicio: asistir y apoyar a una persona o causa
  50. Tradición: apoyo para costumbres y creencias

2. Elige los diez valores que más le interesan

Toma un poco de papel y un bolígrafo. Identifica los 10 valores que significan más para ti personalmente, no sólo los que piensas que te hacen ver bien. Escójelos si son importantes para ti, incluso si no siempre los está viviendo. Es una lista bastante grande de valores bastante grandes, pero si no incluye prioridades personales, inventa los tuyos.

Notarás que “porcentaje del mercado” no está en esta lista. Estos son tus valores personales, los que tenías mucho antes de llegar a la gerencia y que tendrás mucho después.

A lo largo de los años, he visto a los líderes de negocio participar en complejas racionalizaciones a medida que se les pide que tomen esta decisión. “Ooh, ‘Poder’ está en la lista! Quiero poder. “Veo que ‘Espiritualidad’ también está en la lista. Supongo que tendré que elegir eso en su lugar. Espera un minuto: ¡espiritualidad significa creer en un poder superior! Tomaré el ‘Poder'”.

Escoge los que funcionen para ti y no te preocupes. No hay valores erróneos en la lista.

3. Define el significado de cada uno de los 10 valores de vida que elegiste

He incluido una posible definición para cada uno de estos valores, en caso de que no estés familiarizado con la palabra “cooperación”, por ejemplo. Si la definición dada no funciona para ti, cámbiala hasta que funcione.

4. No tardes más de 10 minutos en hacer esto: pon tu reloj

Hay una razón para esto, como verás. Tendrás mucho tiempo después para revisar tus opciones.

¿Fue fácil elegir tus 10 mejores valores de una larga lista? Bien por ti. ¿Fue difícil elegir tus 10 mejores valores de una larga lista? Bien por ti. De cualquier manera es perfectamente comprensible y completamente irrelevante.

Vas a necesitar tomar una posición sobre unos pocos valores. Cuanto más larga sea tu propia lista de valores, menos capaz será de recordarla, y mucho menos de hacer que lo haga otra persona. Quédate con los pocos que son los más importantes para ti; tu vida estará muy bien si puedes cumplir incluso con algunos de tus valores más importantes en el trabajo.

1. Corta tu lista de 10 valores a cinco

Elige los cinco valores que más te definen como ser humano.

2. No tomes más de 10 minutos para hacerlo

Tendrás mucho tiempo después para revisar tus opciones.

¿Fue fácil elegir los cinco valores de vida de una larga lista? Bien por ti. ¿Fue difícil elegir los cinco valores de vida de una larga lista? Bien por ti.

Uh-oh…

Así es, tienes que hacer un corte más. Esta vez desde los cinco que no podías vivir sin ellos hasta los tres que absolutamente, más que nada, te definen como un ser humano individual. Y tienes que hacerlo en tres minutos.

Sí, es una construcción artificial; sin duda tu personalmente encarna una lista infinita de valores admirables. Sin embargo, mi propósito final es obtener los mismos resultados que los más grandes líderes de la historia han obtenido al traducir lo que han hecho intuitivamente en una serie de tácticas prácticas. Los líderes mantienen un intenso enfoque en unas pocas cosas —sabes lo que les importa y muestran una marcada falta de interés en cualquier cosa que no les importe. Piensa en los hábitos alimenticios de un gato.

Relájate, este es el último corte que tuviste que hacer; de lo contrario, terminarás sin valores, que es donde podrías haber empezado. No tenemos tiempo para ese tipo de poesía Zen — tenemos tu plataforma de liderazgo para construir.

1. Corta tu lista de cinco a tres

Elige los tres valores sin los que no podrías vivir.

2. No tomes más de tres minutos para hacerlo

Tendrás mucho tiempo después para revisar tus opciones.

2. Considera las posibles influencias

Rápido: ¿Cuáles son tus valores de vida?

A ningún líder de verdad le tomaría mucho tiempo responder a esta pregunta, sin embargo, en las entrevistas de “Bury My Heart en la Sala de Conferencias B”, muchos gerentes se encontraron con la pregunta (aparentemente simple) que tu acaba de responder; y para tu asombro no pueden responder inmediatamente.

Muchos de los gerentes que sí pueden responder inmediatamente cambian de opinión varias veces tras una reflexión más profunda. Muchos se preguntan si deberían haber escogido la “Flexibilidad” como un valor y dejar de fumar mientras tenían ventaja.

¿Estás seguro de que los valores que elegiste en menos de veinte minutos son realmente tus tres primeros? ¿Te sorprendería si no lo fueran?

No ser capaz de confirmar fácilmente tus propios valores no es algo de lo que sorprenderse, sería más sorprendente si pudiera hacerlo. Es difícil para cualquiera vivir una vida de valores conscientemente elegidos en el mundo de hoy.

Entender por qué es un paso significativo hacia la comprensión de los valores en sí mismos y protegerse de los intentos externos de manipular lo que es más importante para ti.

Hay una conexión íntima entre tus emociones y tus fuertes opiniones sobre cómo deberían ser las cosas. Es imposible separar tus emociones de tus valores de vida porque una sigue influenciando a la otra. La gran pregunta es, ¿qué influye en ambos?

La respuesta es un montón de cosas y todo al mismo tiempo. Estás siendo juzgado, constantemente, por grupos que están mejor dotados de recursos y trabajan más duro que tu. Hay una presión persuasiva constante -algunas tentadoras, otras amenazantes, otras abiertas, otras encubiertas- con la intención de alejarte de la autoconciencia. Cuando no estás en tu propia agenda, eres presa de la agenda de otros. Cualquiera que tenga un papel para ti, ya sea como cliente, elector, ciudadano, socio, padre o, con toda seguridad, como gerente, se beneficia si tu no conoce tus propios valores de vida.

Esto no siempre es intencionalmente perverso; algo de esto es por intereses comerciales, pero algo de esto es simplemente la naturaleza humana. Sin embargo, el resultado es el mismo: Cuando no sabes lo que es cierto para ti, todos los demás tienen una influencia inusual.

2.1 La vida comienza

El primer lugar donde se obtienen valores es en la familia, cuando uno es sólo una pequeña bestia y demasiado joven para hacer algo más que engullir lo que se le ha dado en la fe de que es bueno para uno.

De hecho, puedes ser el afortunado beneficiario de los valores sólidos y positivos que habría elegido incluso si no los hubiera impreso en ti. O no: Todas las familias coquetean con la disfuncionalidad, pero a algunas les gusta llegar hasta el final.

De cualquier manera, esto sucede antes de que te des cuenta, así que tal vez no estés consciente de que la mayoría de tu conducta adulta subsiguiente, sin importar cuán saludable, enfocada y que apoye a los demás, o cuán auto-castigadora, errática y entretenida para los demás, tiene un propósito.

La mayoría de la gente no cuestiona el guión desde el que actúan. Incluso si lo haces y descubres que tienes todas las razones para reescribir la motivación de tu personaje, no es un reto fácil de asumir. tus valores ya han comenzado a definir tu realidad y a formar la autojustificación de tus acciones. Además, podría haber un temor profundamente arraigado de que pierdas el apego a tus padres si te opones a tus valores. No es como si hubieras podido dejar tu casa y cambiar fácilmente tus valores, cómo cambiar tu ropa sucia. Seguían encontrando el camino de vuelta a casa, igual que tu ropa sucia.

2.2 La vida en venta

El consumismo se basa esencialmente en hacer que alguien se sienta pequeño para venderle algo que lo haga sentir grande.

¿Realmente necesitabas comprar la marca de ropa y joyas que usas, el auto que conduces o la casa en la que vives? ¿Podrías haberte salido con la tuya con una versión más barata, genérica y práctica de la mayoría? Algo -quizás los 2,500 mensajes comerciales a los que el adulto promedio está expuesto cada semana- te atraen y te hacen creer que necesitas estas cosas para confirmar que eres más popular, simpático, atractivo, poderoso, exitoso, aceptado, más inteligente o más moderno. Esto no eres sólo tú, afortunadamente no puedes ver que estoy escribiendo esto desde un escritorio rodeado de cosas fabulosas que no necesito, sospechando que ya ha sido reemplazado por algo nuevo que no necesito aún más… y así debe ser inmediatamente.

Este tipo de estimulación no dura porque no está hecho para ello. Está construido para darte un subidón a corto plazo por el que volverás una y otra vez. No es que haya algo malo con las cosas; a menudo se siente bien y, aunque el dinero claramente no es sinónimo de gusto, a menudo se ve bien. Pero cuando las recompensas provienen de una fuente externa en lugar de una interna, no son confiables, lo que significa que son peligrosas si se llega a depender de ellas.

2.3 La vida en nuestro tiempo

Como si necesitaras un libro para decírtelo: Las cosas están tensas ahí afuera. Era el momento en que podrías despertarte por la mañana para ver las noticias locales, ver las extrañas atrocidades cometidas por vecinos contra vecinos mientras dormías, y pensar: “Tenemos que salir de esta ciudad”. Tenemos que mudarnos al campo”. Ahora, después de enviar el último correo electrónico del día a medianoche, puedes acceder a las noticias en línea y ver al instante que la guerra está en curso en veintisiete países. Parece que dondequiera que vayas no puedes escapar.

Cosas extrañas te suceden si estás asustado sin tener primero un fuerte control sobre lo que crees. Tus valores pueden parecer un lujo indulgente en tiempos de problemas generalizados, especialmente si está convencido de que es necesario renunciar a tus opiniones para proteger el ideal general. O puede parecer una decisión razonable permitir que el ideal más grande te deje libre para decidir tus propios valores de vida.

Una cultura asustada asigna el manto de liderazgo a cualquiera que les prometa seguridad; a veces esas personas son verdaderos líderes que cumplen esa promesa, pero a veces nuestra voluntad de delegar un camino seguro a casa es la forma más segura de perder lo que más nos protegerá: nuestro propio sentido de identidad.

2.4 La vida en el trabajo

Ser un líder de negocio hoy en día es más que nunca: conseguir más, pero hay que hacer más para conseguirlo. La transformación del trabajo de un gerente de físico a intelectual significa que los límites son más difíciles de resguardar; el trabajo te sigue a casa y te hace saltar fácilmente la valla en el resto de tu vida. ¿Tomar unas vacaciones? Muchos gerentes prefieren quedarse en el trabajo y dejar que el trabajo se tome unas vacaciones.

Las recompensas corporativas se basan en conseguir cosas por hacer cosas; no hay recompensa por sentir cosas. A veces eso es lo que la gerencia es: un sentimiento. Una sensación de que tu trabajo no tiene exactamente una relación de pijamas con la realidad.

Se espera que contrate, entrene y motive a los mejores talentos cuando no están cerca para ser contratados, no tiene tiempo para entrenarlos y no tiene las herramientas para motivarlos. Se espera que tu expliques constantemente las estrategias a otros cuando esas estrategias no se le han explicado completamente y que luego represente esas estrategias con tu propio buen nombre cuando aparecen y desaparecen sin una explicación coherente. Se espera que tu vendas constantemente a tu gente el valor del cambio cuando ese cambio claramente no tiene ningún valor para ellos.

Genial, y después del almuerzo puedes repasar todo el estacionamiento de la compañía.

Tu carrera no fue construida para manejar todo el peso de tu satisfacción emocional. El trabajo es el propósito, y el logro de las metas es la confirmación de tus habilidades especiales y esfuerzo adicional. Es bueno tener responsabilidad gerencial, hacer bien tu trabajo y ser reconocido por ello. Pero cumplir con tus responsabilidades no es lo mismo que cumplir con tus valores.

2.5 La vida es la vida

No eres tonto sólo porque estés un poco entumecido. Vivimos en sociedades in-sensibilizadas e inconscientes y a menudo ya no sentimos el peligro. Los constantes cortes de papel en el alma pasan desapercibidos y sin tratamiento, infectando nuestro verdadero sentido del yo. La forma contemporánea de pensar premia no siendo probada -respetamos las cosas que son fáciles. La mayoría de la gente vive con pavor al pensar en otra “experiencia de aprendizaje”.

¿Por qué tenemos tanto miedo de conocernos a nosotros mismos? Porque pensamos que no seremos suficientes. Hay que reconocer que no es un miedo irrazonable: es posible que a todo el mundo no le guste o no lo entienda, y que la gente le dispare a gente que no le gusta y que no entiende.

¿Alguna vez cambias realmente tus valores? A veces, pero no tan a menudo como te imaginas, la mayoría de las veces, les permites que te alcancen. Incluso si una vez merodeaste por las salvajes calles toda la noche como Ziggy Stardust y ahora merodeas por las hojas de cálculo toda la noche como vicepresidente de adquisiciones de tu empresa, sigues siendo la misma persona en el fondo. Lo que podría haber cambiado no es que por fin hayas encontrado tus valores, sino que por fin hayas dejado que tus valores te encuentren. Este es quizás el único lado positivo hacia la madurez, un concepto fundamentalmente irónico que finalmente te permite hacer todas las cosas que ahora estás demasiado ocupado, exhausto o inteligente para hacer.

Es posible que tus valores de vida no hayan sido puestos en juego todavía. Puede que hayas tenido una sana educación familiar, pero fue necesario el nacimiento de tu propio hijo para poner de relieve este valor, inspirándote a continuar con el ejemplo de tu familia de un entorno cariñoso y de apoyo. Si definieras tus primeros días más como una degradación que como una crianza, el nacimiento de un niño puede hacer que el valor de la familia se afirme como un compromiso apasionado para llenar lo que tristemente faltaba en tu propia vida joven.

Desafortunadamente, no hay ninguna ley que prohíba ser inteligente y vivir estúpidamente, no importa lo dañino que pueda ser para ti. Tú puedes, sin saberlo, alejarse de tus valores más profundos porque erróneamente ha llegado a creer que no merece vivirlos y pasar gran parte de tu vida saboteando lo que más desea, apuntando a lo contrario. Esto no significa que tus valores no hayan sido siempre tus valores. Te siguen llevando y te están esperando. Tíralos tan fuerte como quieras y luego agáchate: bumerán.

3. Confirma tu elección

Podrías cambiar tu elección de valores de vida en cualquier momento, aunque yo no sugeriría hacerlo parte de una lista regular de cosas por hacer los lunes, lo que sólo confundiría a tu gente. “Tú, ahí, ¿qué estás haciendo? Oh, todavía estás en el valor de “Harmonía”. Debes haber estado fuera la semana pasada cuando lo cambié por ‘Dominación despiadada'”. Es mucho mejor saber que esos valores no están fácilmente abiertos a revisión, sino que son una verdadera representación de tus creencias más profundas.

Hágase estas preguntas aparentemente inocentes para comprobar mejor tu elección de valores. Hemos terminado con los Gandhi Invitational Speed Trials; tómate todo el tiempo que quieras de aquí en adelante.  

¿Cómo confirmar tu elección?

Asegúrate de responder las quince preguntas; clasificando qué tan de acuerdo estas del 1 al 10 (1 siendo nada de acuerdo, y 10 totalmente de acuerdo) con cada una.

Al final de las preguntas, suma el total de puntos y podrás confirmar si cada valor que elegiste es clave para su realización personal.

  1. Mis logros más preciados tienen que ver con vivir este valor.
  2. El momento en que recuerdo haberme sentido más atrapado tiene que ver con no vivir este valor.
  3. Estoy muy emocionado cuando la gente me elogió por mostrar este valor.
  4. Si la gente me aconsejara fuertemente que no defendiera este valor, lo haría de todos modos.
  5. Las personas que más admiro tienen (o parecen tener) este valor.
  6. Si supiera con seguridad que no podría alcanzar este valor en mi vida, me volvería seriamente loco.
  7. Lo admito: Creo que las personas que no entienden la importancia de este valor no tienen ni idea y es más probable que su capacidad disminuya.
  8. Hubo un tiempo en el que realmente fallé en la protección de este valor y todavía me persigue.
  9. Mis amigos apostarían a que me enfurecería sobre este valor ante la más mínima provocación.
  10. He tenido grandes problemas en las relaciones porque este valor estaba en conflicto.
  11. Las mejores decisiones que he tomado por mí mismo apoyaron este valor.
  12. El desacuerdo más memorable que he tenido fue, en última instancia, sobre este valor.
  13. Si fuera a hacer una lista de las características ideales de un socio -y al responder a esta pregunta no estoy diciendo que alguna vez lo haya hecho- este valor sería una de las primeras cosas que pondría en la lista. Quiero decir, no tengo una lista, pero…
  14. Las peores decisiones que he tomado por mí mismo violaron este valor.
  15. En los días en que siento que la vida es demasiado corta, resuelvo vivir este valor más plenamente.

3.1 Analizando los resultados de tus valores de vida

Con la suma total de tus valores, podemos ver que tal alineados están con tu visión. Cada valor debe de tener una calificación del 15 al 150.  Usa esta guía de calificación para saber si este valor debe de permanecer o quizás debas de reconsiderar.

135–150: Valor Esenciales

Tú te sientes atraído a este valor y probablemente una parte de tu código personal para vivir. Aún así, es una buena idea dar el paso de confirmación que sigue. Uno nunca puede estar tan convencido de que han evolucionado.

120-134:  Valores Fuertes

Este valor es una fuerte preferencia para ti, pero otro puede ser aún más fuerte. No hay valores “correctos”; “correctos” es lo que funciona para ti, y elegir los tres primeros no significa que los demás no sean extremadamente importantes para ti.

No dejes que una preocupación así te haga priorizar contra el instinto: vete con aquellos pocos sin los que no podrías imaginarte vivir. Comprueba especialmente los cortes de los diez primeros a los cinco y de los cinco primeros a los tres primeros.

105-119: Valor Inseguro

Hay valores más importantes para ti que éste. Vuelve a la lista de los cincuenta contigo y vamos a intentarlo de nuevo. Pasa un poco más de tiempo en esa lista y rechaza tus suposiciones iniciales. No te sientas mal por esto: no eres más inteligente sólo porque puede elegir instantáneamente tus valores más importantes; este proceso es suficiente para darle a cualquiera una pausa y/o urticaria.

15-104: Especial

¿Usaste dados para elegir tus valores?

4. Conecta los momentos de la verdad

A veces la conciencia de un valor se cristaliza en un evento. A menudo, está afilado por años de experiencia.

Una de las mejores maneras de confirmar tus valores es entender de dónde provienen, es decir, entender el momento o momentos de la verdad que los hizo convertirse en prioridades personales. Esta conciencia es consistente en cada líder exitoso: No sólo saben cuáles son tus valores, saben por qué.

He aquí un ejemplo de cómo los Momentos de la Verdad pueden crear valores que duran para siempre. Sé que estos momentos en particular son ciertos porque esta es la historia de cómo se formaron mis propios valores. Lo ofrezco para ayudarte a darte cuenta de cómo podrías haber formado el tuyo propio.

1. Busca en tus memorias, lo más atrás que puedas

Busca el momento de la verdad. Identifique los puntos clave que forjaron cada uno de tus tres valores principales para ti.

2. Busca entre tus elecciones pasadas.

¿Cuáles fueron las primeras decisiones que te hicieron necesitar tus valores o tomar conciencia de ellos?

3. Que no cunda el pánico

Si no puedes conectar fácilmente un Momento de la Verdad en tu vida con tu elección de valores, puede significar que no has sido consciente del valor y no puedes hacer inmediatamente una conexión entre las acciones y las intenciones. Busca un poco más; es un proceso saludable. Si realmente no hubieras tenido un solo Momento de Verdad en toda tu vida, este sería un Momento de Verdad. Así como algún tipo de crédito fiscal.

5. Después de hablar con los demás, habla contigo

“Una vida no examinada, no vale la pena vivirla”, dijo Sócrates. Hablas como un tipo que no tiene números trimestrales para golpear en medio de un recorte de personal. Convertirse en su propio proctólogo filosófico puede ser un tema de agenda de más en su agenda de gestión del mundo real.

Espera un momento: Resulta que Sócrates tenía razón. Y si quieres una de esas vidas que vale la pena vivir, identificar tus valores más importantes es un buen punto de partida.

“Conócete a tí mismo” no es un concepto nuevo; fue escrito por primera vez en el Templo de Apolo en Delfos en el siglo VI a.C., y una versión del mismo sentimiento ha aparecido durante años en las murallas de los callejones de todas las ciudades. Una de las mejores maneras de conocerse a sí mismo es siendo implacablemente socrático – ves cómo estos párrafos se relacionan elegantemente? En el resto de este artículo hay preguntas para ayudarte en tu propio proceso socrático si no estás seguro -o si estás intrigado- de tus valores y por qué significan tanto.

1. Explore en qué crees

Usa cualquiera o todas las preguntas aquí para identificar patrones de elecciones hechas, direcciones tomadas y opciones rechazadas a favor de otros. Observa cómo se relacionan con los valores de tu elección; si no lo parecen, vuelve a la lista original y explora tus opciones.

2. Haz estas mismas preguntas a los que mejor lo conocen

Escoge a aquellos que te darán la retroalimentación más objetiva. Recuerda que las percepciones que los demás tienen de ti dependen de cómo te comportas, pero la forma en que te comportas puede no ser siempre un reflejo de tus verdaderos valores. Habla estas personas sólo después de hacerlo contigo mismo.

Comienzos

  • ¿Cuáles fueron los valores de mi familia que me hicieron sentir seguro y amado?
  • ¿Cuándo fue la primera vez que me decidí por valores diferentes a los de mis padres?
  • ¿Cuándo fue la primera vez que decidí que necesitaba valores?

Desafíos

  • ¿Han sido mis valores alguna vez desafiados o amenazados? ¿Cómo reaccioné?
  • ¿Cuándo soy más irrazonable, y no estoy dispuesto a considerar otro punto de vista?
  • ¿Qué opciones he tomado para proteger mis valores?

Decisiones

  • ¿Cuál es la decisión más difícil que he tomado para sentirme mejor?
  • ¿Cuáles son las tres decisiones más importantes que he tomado?
  • Si tuviera todo el dinero que quisiera, ¿cómo estaría pasando mi tiempo?

Buenos Tiempos

  • ¿Qué es lo más hermoso de mi vida?
  • ¿Cuándo he estado más en paz?
  • ¿Qué es lo que me resulta natural?

Malos tiempos

  • ¿Qué ha sido lo más injusto en mi vida?
  • Aparte de la muerte o lesiones graves, ¿qué es lo peor que me puede pasar y por qué sería tan malo?
  • ¿Cuáles son algunas de las cosas que me han enloquecido memorablemente y por las que todavía no puedo dejar de obsesionarme?

Mensajes al mundo

  • ¿Cómo sería el mundo si yo pudiera crearlo?
  • ¿Qué tiene de malo el mundo que debe cambiar?
  • Si pudiera decirle algo al presidente de mi país, ¿qué sería?

Finales

  • ¿Cuál es el legado por el que quiero ser conocido?
  • ¿Cuáles son las tres cosas más importantes para vivir una vida plena que le diría a un niño?
  • Si pudiera hacerlo todo de nuevo, ¿qué desearía haber sabido antes y por qué?

Photo by Tatiana Rodriguez
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