Well ... I definitely do and I´ve never experienced an encounter with this souls in my life; and hopefully will never do ... and if it those happen, that would mean that you´ll see me in my very soon funeral (as a ghost).

The funny thing is the big WHY ... why would I believe something like this?  And the answer is simple, my beautiful mind has created this "ghost manual" with all the patterns I´ve learned so far...

Have you ever...

  1. Felt like someone is breathing cold air in the back of your neck?
  2. Felt like things in your house move around?
  3. Felt weird vibes in special places?
  4. Heard voices whispering in an empty house, school or work space?

Well ... for me "all the above" refer me to sn "oh FU%&/ ... GHOSTS".

Everytime I get a sense of any of the above happening I use my survival skills and move fast from that dangerous spot.

It´s weird to think how we believe in weird things. But, if  we go deep into the subject, it´s plain and easy ... We´ve created this patterns in our everyday lives that allows us to survive if we identify that we are in a dangerous spot.

Michael Shermer makes this point clear with the next analogy:

Imagine you are a zebra having an amazing picnic with your girlfriends. An suddenly while grazing with style .... you hear a noise in the plants near you.

What will your first thought be?

Oh... maybe is Santa Claus?

or one of my friends playing shark?

NO, really ... if you take a true and real guess you would surely think of  a lion, a tiger or any other predator that would love to brunch you.

You have two choices:

  1. Trust you instincts and run as fast as you can ... or faster than your girlfriends!
  2. Or, trust is just the wind and you should totally stay and continue to enjoy your picnic.

One of this is two choices is the right one. Shermer, explains that we always go through this moments in life and we always have a choice. The idea is to analyze quickly, listen to our intuiton and use our brains!

Being extreme and overreacting in every occasion may lead to become a hypohondriac. And well... on the other end you get eaten; that is surely worst!

Here a TED talk video about decision making:

So, choose wisely!

My take on this article.

I think it also works on how we take advantage of signs of opportunities that appear in our lives ... we have to become craft makers of our own connections and take what makes us grow and keep our feet in the ground.

Thank you for reading me,

Maria Albarrán

Un Paso Hacia la Utopía Godín

Yo al principio de este artículo…

El imaginarse un ambiente de trabajo ideal que satisfaga todas nuestras necesidades es algo que nunca sera cierto ya que como seres humanos siempre queremos más. Pero sin duda el reducir la semana a tres o cuatro días de trabajo es un gran paso para el ecosistema laboral. Muchas empresas alrededor del mundo han empezado con esta iniciativa de recortar las horas de trabajo por semana. Aunque las empresas pueden reaccionar diferente a este cambio, esta iniciativa podrá afectar a los empleados en areas tales como:

  • Productividad
  • Innovación/Creatividad
  • Motivación

Aumento de productividad

Focus on being productive instead of busy — Tim Ferris

Aunque fue un experimento de seis semanas, un reportaje a los trabajadores de la empresa neozelandesa Perpetual Guardian dice que el reducir los días de la semana de cinco a cuatro aumento su productividad. Esto causo motivación a acabar sus deberes con ocho horas menos a la semana. La compañía de 240 trabajadores subió su rendimiento laboral ya que ellos balanceaban mejor su vida personal y laboral. Parece contradictorio que con tiempo acortado durante la semana se pueda aumentar la productividad, pero el tener tiempo recortado significa que el tiempo que tengas en tu lugar de trabajo es preciado, por ende tienes que aprovecharlo al máximo y no gastar tiempo en ocio.

When there’s less time to work, you waste less time. When you have a compressed workweek, you tend to focus on what’s important. Constraining time encourages quality time.- Jason Fried, CEO of Basecamp

Este mismo estudio dice que los trabajadores de la empresa venían recargados de energía y motivados de un largo fin de semana listos para trabajar.

Aumento de motivación

En 1930 cuando la “Gran Depresión” apenas comenzaba, el economista británico John Maynard Keynes escribió un articulo llamado “Economic Possibilities for our Grandchildren”. En este Keynes relata como estará el entorno económico y social dentro de 100 años. Una de las cosas que relata es que por los avances tecnológicos habrá ( aun nos quedan 12 años ) desempleo económico pero a la gente no le importara porque tendrá lo necesario y más para vivir. Esto no fue del todo cierto, ya que la llegada del consumismo y materialismo nos hizo pasar otra realidad. Como diría la celebre frase:

“La gente gasta dinero que no tiene para comprarse cosas que no quiere para impresionar a gente que no le cae bien”

El punto es que como sociedad llegamos a acostumbrarnos a trabajar más tiempo para tener más dinero y gastar más. Tenemos que balancear nuestra vida laboral/personal no solo por temas familiares o sociales si no por temas de salud y mentales también.

Dan Pink en su platica de TED basada en su libro “Drive: The Surprising Truth About What Motivates Us”, nos cuenta que las empresas están completamente mal en el hecho de que siguen pensando que al subir la cantidad de incentivo nos podrán motivar más. Él relata que hoy en día la gente se puede motivar con tres factores:

    1. Autonomía
    2. Maestría
    3. Proposito

Trabajar 4 días a la semana es una seña que las empresas le están dando un poco más de autonomía a sus empleados. Este tipo de empoderamiento al empleado hace que llegue aun más motivados y trabajen más felices, igual trayendo el beneficio de que la empresa los retendrá por más años.

Aumento de Innovación/Creatividad

Muchos negocios en el area de software como Google o Atlassian por mencionar algunos tienen el afán de dejar un día a la semana para dejar todo lo que haces en tu día a día y enfocarte en proyectos propios. Productos en Google como Gmail, Google Maps, y Adsense han sido productos de esta regla. Esto puede ser muy parecido a lo que nos referimos con dejar el 20% de tu semana laboral para liberar y dejar libre tu mente. La generación de ideas viene muy a la par con dejar libre a la mente para que piense en cosas que no son tareas diarias. En su curso “Learning How To Learn” la Dra. Barbara Oakley dice que hay dos modos de pensar, un modo difuso y un modo enfocado. Esta parte de liberar tu mente viene muy relacionada al “20% time” o un día a la semana que te da la empresa para pensar en modo difuso.

Paso a Paso

Poco a poco

En mi opinión las empresas no pueden hacer cambios tan drásticos en su cultura empresarial y de un día para otro y quitarles un día de la semana. Este cambio tiene que llevar retroalimentación de los empleados que lo viven. Perpetual Guardian empezó con solo seis semanas de prueba y vio beneficios en sus empleados, se podría replicar lo mismo en otras empresas e inclusive empezar con grupos pequeños dentro de la empresa. La meta final es que haya un “juego de suma positiva”, es decir que tanto los empleados como la empresa salgan beneficiados de esto. Otro punto es ver si todo el entorno de tu empresa se adapta a reducir las horas que se trabaja, muchas empresas también están tratando de adaptar y cambiar a un ATOR ( Ambiente de Trabajo Orientado a Resultados). Esperemos que en algunos años con ayuda de la innovación tecnológica todas las empresas estén mínimo pensando en adaptar y cambiarse a este sistema.

Referencias:

  • Drive: The surprising truth of what motivates us - Daniel Pink
  • Innovation = Managed Chaos - Masters of Scale Podcast
  • A 4-Day Workweek? A Test Run Shows a Surprising Result - New York Times
  • Economic Possibilities of Our Grandchildren - John Maynard Keynes

 

 

 

A veces imagino que soy una persona optimista; me proyecto amaneciendo todos los días y me veo confrontado al enterarme de los terribles sucesos que ocurren a nivel mundial. Es un momento complicado para el optimismo, saber que a lo largo y ancho de nuestro planeta, día con día, miles de vidas terminan por los distintos tipos de guerra y conflictos armados que existen.

De hecho, Steven Pinker y Andrew Mack, confrontan esta situación ironizando que nunca hay reporteros diciendo que están en un país donde una guerra no comenzó o que nunca hablan de un sitio donde una bomba no explotó, o una escuela donde no hubo una balacera. Pinker y Mack entienden que mientras exista la violencia, habrá siempre oportunidad de llenar las noticias con incidentes de esta índole; además explican que la mente humana recurre siempre a los ejemplos que tenemos frescos, por lo que las personas que leen noticias tendrán siempre una visión de que vivimos en tiempos peligrosos. También es importante, para estos autores, remarcar que son los millones de smartphones los que convierten a un quinto de la población en reporteros de crímenes e incidentes violentos.

Considero este último punto una puerta para comentar este fenómeno. Básicamente, se convierten en reporteros todas las personas que comparten información dentro de la red. Arjun Appadurai, sociólogo indio, explica que el mundo está ahora claramente conectado por múltiples circuitos, a través de los cuales el dinero, las noticias, las personas y las ideas fluyen, se encuentran, convergen y dispersan de nuevo, todo esto dentro de un contexto de inmediatez. Esta idea explica el constante ciclo por el que se mueve la mayoría de la información a nivel mundial.

Pinker y Mack proyectan un mundo en el cual la violencia y los conflictos armados ha disminuido gradualmente con el paso de los siglos. Me parece importante entender que es cierto, las estadísticas lo demuestran. Sin embargo, hay que poner atención a la administración del miedo. Paul Virilio, filósofo francés, habla de este concepto y explica que el miedo y su administración están soportadas por la increíble propagación de la tecnología en tiempo real. Este progreso tecnológico va acompañado de propaganda y la combinación del dominio de la tecnología científica y la propaganda, reproduce todas las características de ocupación, tanto la física como la mental. De esta manera se explicaría y se eliminaría la parte irónica del punto de Pinker y Mack, que explica como nos convertimos en reporteros de los crímenes violentos. El miedo que existe a nivel mundial se administra por medio de la tecnología y sus usuarios, lo que hace entendible que vivamos con una cierta claustrofobia, en un espacio en el que podemos ser atacados en cualquier momento.

Virilio identifica una problemática real del uso de las tecnologías, introduciendo el problema de la aceleración. El filósofo francés explica que hay una “propaganda del progreso” , refiriéndose al tecnológico y pone como ejemplos la creación de barcos, aviones y trenes cada vez más grandes y rápidos. Virilio contrasta el progreso con el costo del mismo, de tal manera que en cuanto más se progresa, más grande será el costo del progreso en el futuro. Cómo se progresa en todos los aspectos de la vida humana, la catástrofe final sería integral.

Para entender el tema de la aceleración, Virilio introduce el concepto de bomba informática, una que va a la velocidad de la luz y que es perpetua en nuestras vidas. Esta bomba afecta ámbitos sociales, culturales y económicos. Una característica que produce la bomba de información que se mueve sin barreras de velocidad a lo largo del mundo, es el poder de crear sentimientos globales (es la globalización de los afectos en tiempo real por ejemplo: temblor 19 septiembre, atentados en París, los refugiados, etc.), creando una preocupación generalizada o “claustrofobia global” entre los humanos alrededor del mundo, fomentando así una ansiedad global. La inmediatez acelera su velocidad por medio de esta bomba de información y de esta manera se hace entendible que el tiempo real también se aprecia más veloz. Por lo tanto, habría que cuestionarnos individualmente como cabemos dentro de estos conceptos, que tanto participamos en la creación y transmisión del terror. También habría que preguntarnos porque nos sentimos tan identificados y con tantas ganas de ayudar a las personas que sufren por un suceso momentáneo, cuando todos los días hay millones de personas sufriendo a nivel mundial. -¿Pero de qué me hablas? ¡Si, Je suis Charlie!- Por favor.....

Me parece importante retocar el tema del terror y la percepción de miedo que podemos tener por la información que recibimos, a pesar de saber que la violencia ha disminuido gradualmente con el paso del tiempo. Yo creo que todos sabemos que es complicado que de un segundo para otro, vaya a llegar un ejercito de aviones para bombardear la zona donde nos encontramos. Los conflictos bélicos son históricamente organizados y se declaran las guerras entre los Estados en conflicto. Hoy en día existe un desequilibrio del terror, ya que el miedo que tenemos como personas de ser atacados, y cuando me refiero a ser atacado me refiero a lo peor, no es pensando necesariamente en ser atacado por un ejercito, el desequilibrio del terror ocurre cuando somos conscientes de que un sólo individuo tiene la capacidad de causar tanto daño como cualquier medio de poder militar. Por lo tanto ya no hablamos de guerras entre estados que organizan ataques, sino de guerras celulares que pueden suceder en cualquier instancia de nuestras vidas y en cualquier lugar de manera inmediata. Es este el punto donde sucede el desequilibrio, las armas que se usan no son igual de sofisticadas que las de un ejercito, pero son volátiles, transportables y muy efectivas. Según Virilio, la posibilidad de un sólo individuo de crear una guerra total es terrorífico, ya que cambia el paradigma histórico de conflictos armados y se pierde el sentido de escala por completo.

Con respecto a esto último, en mi opinión, pierde importancia describir y entender gráficamente la disminución de violencia que vivimos, como lo pretenden Pinker y Mack, lo que genera importancia es entender las nuevas problemáticas a las que nos enfrentamos como sociedad global y considero también importante crear nuevas estrategias para evitar que estos conflictos crezcan y se fomenten. Ya que la mayoría participamos en esta red de información y creación de sentimientos globales, habría que aprovechar para crear objetivos reales y planificar una lucha solidaria contra las amenazas que vivimos hoy en día (¡Sí, el uso de la tecnología también es una de ellas!). Por último, cabe mencionar que Pinker y Mack no dejan de lado una gráfica que no apoya mucho sus ideas, la cual demuestra como los conflictos armados como los que describí, causados por un solo individuo o grupo de personas pequeño, si han incrementado con el paso de los últimos años. Considero importante que afrontemos esta realidad y trabajemos por mejorar, en vez de ser optimistas porque hacemos cada vez más uso de los derechos humanos universales.

 

¿Qué cambiarías en tu vida si tuvieras la capacidad de identificar las señales y recompensas que desencadenan rutinas buenas y malas de tu día a día? ¿Qué cambiarías en tu vida si tuvieras la capacidad de almacenar nuevos comportamientos en un lugar privilegiado de tu cerebro, donde estas conductas se vuelven hábitos? ¿Qué cambiarías?

Alvaro Bilbao comenta en su libro "El cerebro del niño explicado a los padres"(i) que las recompensas asociadas a una conducta son la mejor manera para reforzar el comportamiento de un niño. Estas recompensas generan una sensación de satisfacción en los niños, lo que puede ser el detonante para la creación de un hábito y debemos ser cuidadosos en las conductas que reforzamos, ya que el hábito a crear puede ser bueno o malo; el cerebro no distingue. Como ejemplo, plantea a un niño que llevado por la curiosidad descubre en el armario una caja de galletas de chocolate. Al comer una galleta, su cerebro experimentará inmediatamente gran satisfacción y esta sensación de satisfacción (recompensa) se asocia de manera inmediata al acto de curiosear (rutina). Para este ejemplo el hambre puede ser la señal que detone esta conducta y así esta práctica visible se convierte en un hábito.

En 1993, en San Diego California un hombre de 71 años llamado Eugenie Pauly sufrió una encefalitis viral, enfermedad que atacó a su cerebro en la región donde se almacena la memoria de corto plazo. Eugene no era capaz de recordar lo que había hecho hace un minuto, podía repetir acciones una y otra vez, mismas que olvidaba. La esposa de Eugene acostumbraba acompañarlo a una caminata por el vecindario de su casa debido a su enfermedad. Un día Eugene salió de su casa, al notar esto su esposa se aterrorizó pensando que no volvería, pero quince minutos más tarde Eugene regresó. Para Larry Squire (especialista en psiquiatría, psicología y neurociencias de la Universidad de California) fue un descubrimiento el observar como la enfermedad no había dañado el lugar donde se alojan los hábitos, esa estructura primitiva del cerebro llamada "ganglios basales".

El ciclo del hábito.

Charles Duhigg en su libro "El poder de los hábitos"(ii) identifica el patrón que forma los hábitos en un ciclo de tres pasos: la señal, la rutina y la recompensa. La señal es el detonante para nuestro cerebro, es quien le da la orden de realizar una acción determinada; la rutina es la experiencia física o mental de esta acción y finalmente la recompensa le otorga a nuestro cerebro el grado de satisfacción y le indica si esa conducta es se puede convertir en un hábito ¿interesante?

¿Por qué algunas conductas como hacer ejercicio para bajar de peso o dejar de fumar no se vuelven hábitos? En la mayoría de los casos la respuesta está en cualquiera de los elementos del bucle, elegir bien la señal, cambiar el hábito o mejorar la recompensa son factores determinantes para convertir una conducta en hábito. Para las personas que desean bajar de peso una buena señal sería preparar y planear la rutina de ejercicio, dejar los tenis y la ropa deportiva lista un día anterior y al finalizar la rutina comer un poco de chocolate ¿comer chocolate? ¡si lo que quiero es bajar de peso! Bueno, en principio tu cerebro no creerá que estás disfrutando el hacer ejercicio por lo que una buena recompensa puede ser el engañarlo con un poco de chocolate, al paso de unas semanas tu cuerpo no lo necesitara. El ejemplo anterior fue un estudio que se hizo en Alemania, se pudo demostrar como el cerebro paulatinamente se vió recompensado por otras sustancias como las endorfinas y dopamina derivadas de la actividad física.

Este ciclo del hábito es tan poderoso que para los mercadólogos representa una herramienta valiosa, veamos otro ejemplo que cita Charles: En los años 90 Procter and Gamble (P&G) introdujo Febreze, un producto para eliminar malos olores. En su introducción al mercado Febreze fue un fracaso, los consumidores objetivo no lo compraban, pues estaban habituados a los malos olores en sus casas (por ejemplo). Después de un estudio de mercado notaron que cuando una persona terminaba de limpiar un vidrio o de concluir con el aseo, su semblante reflejaba una pequeña sonrisa o un gesto de alegría, cambiaron la estrategia de Febreze y es ahora el toque final cuando terminas de hacer el aseo, la recompensa. Tal vez muy pocas personas sepan que Febreze en un poderoso eliminador de olores, P&G creó un hábito en los consumidores que representa un negocio de 1000 mdd anuales.

Nuestro cerebro tiende a formar hábitos para reducir esfuerzos, operan de manera separada a la parte responsable de la memoria, solo necesitan una señal y una recompensa. Según una investigación de la Universidad de Duke en 2006, el 40% de las acciones que ejecutamos en nuestro día a día son hábitos, no decisiones. Posiblemente en este momento estás pensando que crear hábitos hubiera sido mejor cuando fuiste niño, te equivocas. Nuestro cerebro es capaz de cambiar partes de su vida (hábitos) en cualquier momento, cuando esto sucede empezamos a pensar que puede cambiar el resto.

El ciclo del hábito es una herramienta poderosa para cambiar costumbres en nuestra vida, la regla de oro consiste en identificar la señal y la recompensa, en el caso de los hábitos perjudiciales resulta valioso comprender estos dos patrones para no extinguir el hábito sino cambiar la rutina por otra benéfica.

Ahora bien, si requiere el mismo esfuerzo la creación de un hábito positivo o negativo, ¿por qué no sacar el mejor provecho de nuestro cerebro mediante el uso de recompensas estratégicamente diseñadas para crear los buenos hábitos que tanto nos ha costado generar? Es momento de aprender nuevos hábitos y hacer que tu cerebro evolucione. Nuestra vida representa un gran taller para ensayar, el ciclo del hábito es una práctica que se puede escalar a cualquier contexto donde se desee cambiar esos supuestos básicos y creencias invisibles sobre las cuales opera nuestra cultura (doxa). Cristalizar el doxa con hábitos y dinámicas culturales (habitus) lo harán perpetuo.

(i) Bilbao, Álvaro. (2017) El cerebro de los niños explicado a los padres. Barcelona, Plataforma Editorial.
(ii) Duhigg, Charles, (2014) The power of habit. New York, Random House Company.

¿Alguna vez te ha ocurrido subir al coche, arrancar y llegar a tu destino sin siquiera saber cómo llegaste? No te preocupes no eres al único al que le sucede y el culpable no eres tú, son tus hábitos.

En el maravilloso libro “El poder de los hábitos” del autor Charles Duhigg, el cuál creo que todos deberían leer en algún punto de sus vidas (cuanto antes mejor), nos hablan de las implicaciones de nuestros hábitos en nuestro comportamiento día a día.

El hábito es aquel comportamiento cotidiano que realizas sin saber que lo estás realizando, es cuando tu cerebro decide “ahorrarte espacio” para liberarte de cargas y presiones por medio de la automatización. Es cuando despiertas y en automático entras a la regadera, te lavas primero el cabello, después el cuerpo sin cambiar el orden y esto sucede porque siempre lo has hecho así, el cerebro lo ha detectado y ha decidido ayudarte con esta decisión que considera irrelevante como para que tú le dediques tiempo. Lo mismo pasa al cepillarnos los dientes, colocar la pasta dental en el cepillo y comenzar por el lado derecho superior siempre (en mi caso), izquierdo y después abajo, para repetirlo después una y otra vez. Como estos tenemos miles de ejemplos de hábitos personales y estoy seguro de que ya estás pensando en ellos en este momento.

A lo largo de tu vida has ido adquiriendo más hábitos y esto se debe a algo llamado “El bucle del hábito”. Advertencia, suena como si el cerebro fuera tu aliado, pero no siempre lo es (risa malévola de fondo). Ahorrar esfuerzo mental es engañoso, porque si nuestro cerebro descansa en el momento inadecuado, puede que pasemos por alto algo importante, como un coche que viene demasiado rápido o un peatón imprevisto.

Tomemos un ejemplo del libro para entenderlo mejor; a principios de 1990 investigadores del MIT realizaron un experimento compuesto por un chocolate, un laberinto y una rata. A la rata se le implantó algo similar a un “joystick” y docenas de cablecitos insertados en su cerebro. Después se le colocó detrás de una compuerta en el laberinto con forma de T y al final como recompensa se hallaba un chocolate.

Se escuchaba el “clic” de la compuerta abriendo y las ratas comenzaban su trayecto. Las primeras veces les tomaba mucho tiempo hallar el premio, divagaban por el pasillo hasta llegar al final de la T y doblaban en el sentido erróneo. Después de varios intentos, ya cuando conocían la dinámica y sabían en dónde se encontraba la recompensa, su cerebro operaba de modo automático. Los estudios arrojaron la siguiente información del comportamiento cerebral durante la actividad:

Últimos ejercicios

Primeros ejercicios

 

 

 

 

 

 

Las primeras veces el cerebro trabajaba al máximo para dar con la recompensa olfateada, sin embargo, después de semanas de práctica la actividad se redujo porque la rata estaba familiarizada con la actividad y había dado permiso a su cerebro de trabajar automáticamente.

En cuanto escuchaba el clic, sabía que habría una recompensa y en automático se dirigía al premio.

El bucle del hábito

Todo esto en conjunto desarrolló lo que se conoce como “El bucle del hábito” y éste específicamente se encuentra en nuestros cerebros en los Ganglios Basales (estructuras neuronales situadas dentro de cada hemisferio cerebral).La señal es el detonante que informa al cerebro que puede ponerse en piloto automático y el hábito que ha de usar. La rutina, que puede ser física, mental o emocional es el segundo paso del bucle y por último tenemos la recompensa, que ayuda al cerebro a decidir si vale la pena recordar en el futuro este bucle en particular.

Un componente adicional que se encarga de alimentar el bucle del hábito es el deseo. El deseo es lo que hace que las señales y las recompensas funcionen. Y para poder identificar un deseo necesitamos primero lograr identificar los detonantes. Aquí es en donde entra el poder del hábito, los hábitos son tan poderosos porque crean deseos neurológicos.

Afortunadamente los hábitos se pueden modificar. Para cambiar un hábito es necesario conservar la señal y la recompensa, lo único que se debe hacer es insertar una nueva rutina. Por lo tanto si quieres cambiar un hábito tu primer tarea será identificar la señal, pongamos el ejemplo de un alcohólico quien en momentos de presión recurre al alcohol. La señal en este ejemplo serían los momentos de estrés, la rutina sería ingerir bebidas alcohólicas y la recompensa sería la liberación de estrés o presión. En esta situación en específico se debería reconocer que el objetivo principal del hábito es huir de la situación que está provocando el estrés o la presión por lo tanto se tendrá que modificar la rutina y reemplazarse por una nueva como bien podría ser realizar ejercicio. Varios estudios demuestran que al ejercitarnos liberamos endorfinas y reducimos niveles de estrés.

Tanto para empresas como para individuos existen los hábitos, lo único que cambia es el término que se emplea. Las personas tienen hábitos mientras que los grupos tienen rutinas.

Ahora que conocemos cómo funciona un hábito y sus componentes, además de agregar el deseo, muchas veces es necesario añadir a la “receta” convicción. Convencernos a nosotros mismos de que el cambio es necesario, recordar las razones por las que queremos modificar un hábito.

El último ingrediente que puede ayudarnos a modificar un hábito es la Fe y no en sentido religioso. La Fe es el ingrediente que hace que el bucle del hábito se convierta en una conducta duradera. La Fe parece ser esencial a la hora de reemplazar un hábito y que mejor que una comunidad para crear Fe ya que es más fácil generarla cuando se produce dentro de una comunidad.

El éxito detrás de varias empresas como 54D, 8W, 14K, Rbk60 y hasta el mismo alcohólicos anónimos, se centra en la comunidad como fortaleza para modificar un hábito. El cambio ocurre cuando estás con otras personas, se torna más claro cuando lo aprecias en los ojos de los demás. Es increíble el poder de un grupo para provocar cambios.

Para concluir me gustaría compartir un ejercicio propuesto por Duhigg. Semanalmente el autor nos recomienda proponernos las metas que queramos alcanzar a lo largo de la semana por medio de la siguiente frase: “Mis metas para esta semana son:”.

La importancia del ejercicio se centra en que la fuerza de voluntad no es solo una habilidad, hay que verlo como un músculo que al igual que los brazos y las piernas, se cansa cuando trabaja duro y por lo tanto le queda menos fuerza para hacer otras cosas. Cuando una persona refuerza sus “músculos” de fuerza de voluntad en un aspecto de su vida (ej:ejercicio), se afecta positivamente todo lo demás. Los buenos hábitos parecen extenderse en otros aspectos de su vida.

Por estas razones hay que diseñar deliberadamente los hábitos de fuerza de voluntad, hay que diseñar rutinas (pasos) para seguir adelante cuando los músculos de la fuerza de voluntad empiecen a flojear.

Para comenzar a transformar nuestras vidas, me parece muy importante que nos preguntemos porqué hacemos las cosas y si algo no nos gusta, estar conscientes de que los cambios son posibles cambiando nuestras rutinas. Un hábito se comienza a hacer cuando se practica algo por 21 días seguidos, así que los invito a reflexionar sus “clic’s, rutinas y recompensas” y a hacer las cosas de manera más consciente.

Duhigg, C. (2012) El poder de los hábitos. Barcelona: URANO.

Collective Academy // Topic: Never Die

Estoy escribiendo este ensayo sentada en el cuarto 114 del hospital ABC de Observatorio, esperando a que despierte una de las personas más significativas en mi vida. El miedo me invade a ratos, pero a la vez entiendo que muchas veces no podemos controlar el flujo natural de las cosas aunque así lo deseemos.

En la actualidad a medida de que la tecnología avanza a pasos desmesurados existen algunas personas que encuentran valor en el preservar sus cuerpos o cerebros con la esperanza de volver al mundo más adelante. Hoy en medio de uno de los momentos más difíciles de mi vida puedo entender porque alguien lo haría, entender esa necesidad de aferrarnos a seguir aquí.

Si el día de hoy alguna facilidad nos diera la oportunidad a mi y a mi familia de tener a mi abuela por más tiempo sin duda lo tomaríamos, sin embargo el hecho de pensar que este reencuentro sería en el futuro me hace entender que de nada sirve volver con vida si no estamos con las mismas personas con la que nos fuimos.

Sabemos que cuando llega la muerte todo se acaba, pero la realidad es que si esta no existiriera la vida no sería tan significativa. La dualidad de la vida y la muerte nos permite disfrutar de la vida al máximo porque nunca sabemos cuando el fin llegará.

Imagínate ahora que todo cambia, la muerte no representa la misma incertidumbre y sabes que tu estancia en este mundo esta garantizada gracias a los avances tecnológicos ¿seguirías maximizando cada uno de tus momentos de la misma manera?

La realidad es que no. Iríamos por la vida viviendo en "el mañana" destinados a permanecer en nuestra "zona segura". El estar lejos de una facilidad donde podrían atendernos nos provocaría intranquilidad y no tomaríamos el riesgo de hacer muchas cosas por temor a terminar con nuestras vidas de manera abrupta.

¿Realmente podríamos llamarle a eso vida?

Lo que nos hace vivir no es nuestra permanencia en la tierra, somos más que nuestro cuerpo porque somos lo que hacemos todos los días y el efecto que dejamos en las personas que nos conocen.

¿Podríamos regresar al mundo siendo las mismas personas que éramos cuando nos fuimos?

Posiblemente. La tecnología ha avanzado con tanta velocidad que lo que hoy conocemos como real va a ser completamente diferente en cuestión de 10 años. El mundo cambia constantemente y existe una probabilidad bastante alta de que lo que hoy consideramos como muerte absoluta el día de mañana sea diferente.

Si tomamos el riesgo de considerar estas opciones debemos tener la mente abierta y prepararnos para lo que viene en el futuro. Entender las implicaciones de esto es sumamente importante para poder prepararnos para tomar el riesgo de algo que posiblemente pueda funcionar más adelante.

Lo más importante que tenemos en esta vida son las relaciones y personas que existen en ella, por eso creo que podríamos arriesgar e invertir nuestro dinero en este tipo de tecnologías pero con las personas que queremos. Preservar nuestros pensamientos, recuerdos, sensaciones y habilidades para razonar la realidad no me parece arriesgado cuando pienso que lo podríamos hacer en conjunto.

El  fin de nuestras vidas representa la señal de que hemos vivido, el recuerdo de las personas con las que lo hemos hecho y aunque nos de intranquilidad aceptar este espacio desconocido es un recordatorio constante de que las cosas cambian cuando menos lo esperamos y si vamos a invertir en tecnologías que nos den la posibilidad de regresar más adelante debemos hacerlo con la misma mentalidad y siempre maximizando cada instante. 

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