Vivir en paz…

Hace ya varios años, cuando me encontraba en 3ero de primaria, un día llegué bastante desganado y triste a mi casa, todo gracias a que un niño de 5to de primaria me hubiera molestado y ofendido en el recreo. Mis padres notaron ese “bajonéo” en mi ánimo y preguntaron insistentemente hasta que les conté lo sucedido; mi mamá, la más prudente de mi casa me sugirió que si este niño lo volvía a hacer lo acusara con alguna maestra y pidiera que lo llevaran a la dirección; mi papá, por otro lado, me pidió después que hiciera caso omiso a la sugerencia de mi mamá y el consejo en caso de que esto se repitiera fue “pártele su madre”.

En ese momento, a mis 9 años de edad, no tenía idea de que ese ha sido uno de los mejores consejos que me han dado en la vida, unos días después en el recreo, este individuo, 2 o 3 años mayor que yo volvió a acercarse a mí para molestarme y no terminó de decir su primera oración de ofensa cuando yo, con el puño bien cerrado (cómo me había recomendado mi papá), ya le había callado la boca de un puñetazo. El incidente terminó conmigo en la dirección, 1 día suspendido, una felicitación de mi padre y toda una vida sin sufrir abuso de esta persona y de ninguna otra.

La realidad es que la frase “El valiente vive hasta que el cobarde quiere” es muy cierta en mi opinión y más vale un día de acabar golpeado por haberse defendido que una vida de maltratos menores por no hacer nada.

Hoy en día, la solución no es tan fácil, ya que con todas las innumerables ventajas que trae la tecnología y el internet, algunas desventajas debía de traer, entre ellas el cyberbullying. Este fenómeno, del cual muchos jóvenes hoy sufren no puede resolverse con un “pártele la madre” ya que la otra persona se escuda desde otra conexión a internet y la mayoría de las veces ni siquiera se sabe quien es el que está cometiendo es bullying, es decir, lo hacen de manera anónima. En mi opinión, y probablemente porque me tocó vivirlo y estoy sesgado por ello, el bullying físico es mucho peor que el virtual.

En mi opinión si a alguien le afecta al nivel de traumarlo el que lo estén molestando vía internet un montón de sujetos desconocidos, esa persona ya trae un problema de autoestima más grave de fondo, no se me ocurre algo más fácil de ignorar que burlas u ofensas de gente que se esconde detrás de internet para ofender, aparte es evidente que estas personas lo hacen por llamar la atención ya que también un problema de autoestima que buscan llenar con “likes” o comentarios en redes sociales, de hecho no me soprendería que los bulleados sean en muchos casos los que también bullean en internet y así logran equilibrar su triste vida.

En conclusión, si es virtual ignorar y si es físico, enfrentar, no hay mejores remedios para que estos “abusadores” te dejen en paz.

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