¿Es seguro volver al trabajo? 8 preguntas que hacer si tu compañía está planeando reabrir sus oficinas

Los gigantes de Silicon Valley como Twitter y Facebook podrían haber anunciado que los empleados pueden trabajar desde casa indefinidamente, pero muchas empresas esperan que la gente regrese a la oficina en algún momento. Tu propia oficina podría ya estar abierta, o reabriendo pronto.

¿Pero es seguro volver al trabajo? Mucho depende de las políticas y procedimientos que tu compañía ponga en práctica cuando los empleados regresen, y vas a querer saber cuáles son con anticipación.

Lo ideal es que tu compañía ponga por escrito las políticas de seguridad que llevará a la práctica, dice Edgar Ndjatou, director ejecutivo de Workplace Fairness, una organización sin fines de lucro que promueve y defiende los derechos de los empleados. “Demuestra que la empresa lo está tomando en serio, y también es una forma central de comunicación para que todos sepan lo que se espera”.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han establecido recientemente pautas para los empleadores, pero las normas estatales y locales a veces difieren de los consejos de los CDC, y eso es lo que realmente se puede hacer cumplir, dice Ndjatou. “Si una empresa no sigue las directrices del estado, los empleados pueden denunciar su incumplimiento y podrían ser multados o incluso cerrados”, dice. Normalmente, puedes encontrar las pautas de reapertura para tu área en el sitio web del Departamento de Trabajo local, o la página principal de tu alcalde o gobernador puede tener enlaces a esta información.

Si tu empresa no proporciona información sobre las políticas de seguridad antes de que regreses al trabajo, los expertos sugieren hacer algunas preguntas específicas sobre lo que se puede esperar al regresar. Puedes hacer estas preguntas a tu supervisor directo, al contacto de recursos humanos o al representante del sindicato, dice Ndjatou, dependiendo de cómo esté organizado tu centro de trabajo. Si esas personas no son de ayuda, no tengas miedo de transmitir tus preocupaciones a un miembro del equipo directivo. En algunos casos, las empresas pueden tener una reunión o un foro virtual para que los empleados planteen sus preguntas sobre la reapertura; si no, puede que tengas que solicitar una conversación individual o enviar tus preguntas por correo electrónico.

Aquí hay ocho preguntas de las que querrás obtener respuestas:

1. ¿Están consultando con las autoridades sanitarias locales sobre el estado de transmisión del virus en la zona?

Las empresas deben estar conscientes del impacto y trayectoria actual de la pandemia, y definitivamente deben trabajar con las autoridades locales de salud pública (y los sindicatos, dependiendo de la industria) para guiar su toma de decisiones, dice Melissa Perry, profesora y presidenta de salud ambiental y ocupacional en la Escuela de Salud Pública del Instituto Milken de George Washington University.

“Los criterios para la reapertura [de las empresas] deben desarrollarse y adaptarse en función de la frecuencia de propagación del virus y de si los contagios y muertes aumentan o disminuyen, y durante cuánto tiempo”, dice. Por lo tanto, es necesario asegurarte que la empresa esté en sintonía con la información más actualizada y precisa que el departamento de salud local pueda proporcionar y sus decisiones, políticas y procedimientos sean basados en consecuencia”.

2. ¿Han creado un plan de trabajo que asegure que los empleados puedan tener distanciamiento físico a lo largo del día?

El distanciamiento físico -mantener una distancia de al menos dos metros entre individuos- es el cimiento sobre el que se asientan todas las demás medidas de control de virus, dice Perry. “Es requisito fundamental para mantener el control de la infección. Sabemos que el virus se transmite por medio de gotitas microscópicas que típicamente no pasan de los dos metros”, dice. “También sabemos que las personas infectadas pueden no tener ningún síntoma, y aún así transmitirlo a otros”.

La parte crítica de esta pregunta es “durante todo el día”, no solo cuando estás en tu estación de trabajo o escritorio, añade Perry. ¿Serás capaz de mantener una distancia de dos metros cuando entres o salgas del edificio o en el estacionamiento, subas los ascensores o subas las escaleras, uses el baño, asistas a reuniones, tomes un descanso o almuerces? Para algunos empleadores, esto puede significar escalonar los horarios o los días de trabajo para reducir el número de personas en el lugar en cualquier momento.

Aunque los detalles pueden diferir según el espacio y la situación de tu empresa, debe haber un plan que tenga en cuenta cómo podrás mantener distancia física de tus colegas en cada escenario.

3. ¿Cómo se reconfigurará la oficina para reducir la probabilidad de transmisión?

Mover los escritorios más lejos unos de otros o colocar barreras entre los escritorios, especialmente si se tiene un plan de oficina abierta, puede ayudar a asegurar un distanciamiento adecuado entre los trabajadores.

El flujo de aire es otra cuestión importante a considerar, dice Perry. “Las compañías necesitan pensar en la forma en que el aire se ventila dentro de las instalaciones para que no fluyan las gotas respiratorias de una persona a otra”.

Por ejemplo, puede que necesiten mover los escritorios o las estaciones de trabajo para que la gente no esté sentada directamente debajo de las rejillas de ventilación del aire acondicionado. Tener aire fresco también es mejor que recircular el aire encerrado, y puede ser una buena idea abrir las ventanas, añade Perry. Para tener una idea de lo que deberías esperar oír de tu empresa, consulta las pautas de los CDC y de la Administración de Salud y Seguridad Ocupacional de los Estados Unidos (OSHA) o La Secretaria de Salud en México sobre la preparación de los lugares de trabajo para COVID-19, que recomiendan, por ejemplo, que los empleadores trabajen en aumentar la ventilación e instalar filtros de aire de alta eficiencia.

4. ¿Qué procedimientos de desinfección o sanitización se aplicarán en las superficies de alto contacto?

Estas son las superficies que tienen el mayor riesgo de transmitir el virus, según Perry. “¿Todas las superficies necesitan ser constantemente desinfectadas? No”, dice. “Pero nos preocupan cosas como los botones de los ascensores, las manijas o perillas de las puertas, barandales, los secadores de aire o los porta toallas de papel de los baños y las manijas de los inodoros. Estas superficies deben ser desinfectadas continuamente y debemos lavarnos las manos continuamente.”

Los CDC han publicado una guía para la limpieza y desinfección de los espacios públicos, incluyendo los tipos de desinfectantes aceptables, y las pautas de la OSHA establecen que los empleadores deben proporcionar productos de limpieza como jabón de manos, sanitizantes a base de alcohol, desinfectantes y toallitas desechables para que los empleados limpien sus propias superficies de trabajo. Querrás asegurarte que tu empresa tenga un plan claro para los espacios comunes, así como proporcionar suministros basados en estas directrices.

5. ¿Se requerirá que los empleados usen caretas/cubrebocas?

Recuerda, el cubrebocas es para proteger a los demás, no a ti mismo. Pero una política y cultura de uso de cubrebocas en toda la compañía significa que todos están protegiendo a todos los demás. “Cada uno de nosotros tiene el potencial de infectar a otros, incluso si no tenemos síntomas. Si todo el mundo usa cubrebocas de forma rutinaria, se reduce la propagación de gotitas de la tos, los estornudos e incluso del habla”, dice Perry. Según los CDC, es una buena práctica cubrirse en público siempre que no se pueda mantener una distancia de seis pies, especialmente si se está en un área geográfica donde el virus circula ampliamente.

Por lo tanto, es conveniente preguntar a la empresa cuál será su política, cuál será la política del edificio (si trabaja en un edificio compartido), cómo transmitirá la empresa a los empleados la importancia de llevar cubrebocas y cómo se harán cumplir las normas relativas a cubrirse.

Sin embargo, asegúrate de que tu empresa no se limite a pedir a los empleados que utilicen cubrebocas, ignorando la necesidad de distanciamiento físico y otras medidas de protección. “Asegurarte que todos utilicen cubrebocas es importante en lugares como ascensores y escaleras”, dice Perry. “Pero si lo único que se hace es exigir cubrebocas, no se está logrando la protección necesaria porque sabemos que no siempre se cumple al 100% y la gente se los quita”, añade. Tengan eso en cuenta cuando evalúen la postura de su compañía sobre los cubrebocas como parte de su plan más amplio.

6. ¿Qué pautas hay para los empleados que se sienten enfermos, que cuidan a otros que están enfermos o que han sido expuestos de alguna otra manera?

Las empresas deben tener políticas que alienten a las personas a quedarse en casa si están enfermas o cuidan a otros, o si sospechan que pudieron haber estado expuestas al coronavirus. Recuerda, sólo se necesita una persona infectada para iniciar una nueva cadena de transmisión del coronavirus. Antes del Covid, las encuestas mostraban que a menudo las personas no se quedaban en casa cuando estaban enfermos. Si los empleados temen perder sus trabajos o enfrentar otras consecuencias, es aún más probable que vengan a pesar de tener síntomas o estar expuestos.

Todo esto es para decir, que debes asegurarte que tu y todos tus colegas están cómodos avisando que se sienten enfermos o que han estado expuestos y que van a recibir apoyo si necesitan trabajar a distancia o tomar una licencia.

“Lo ideal sería que hubiera una cuarentena obligatoria de 14 días para los empleados que crean que han estado expuestos”, dice Ndjatou, quien señala que la Ley de Respuesta al Coronavirus de Families First, que exige que los empleados (de ciertos organismos públicos o empresas privadas con menos de 500 empleados) tengan acceso a licencias de emergencia con goce de sueldo, está en vigor hasta finales de 2020. Si bien otras organizaciones pueden no estar comprendidas en esta ley, deben ofrecer opciones de licencia con goce de sueldo para ayudar a mantener seguros a todos los empleados.

Por lo tanto, pregunta sobre las políticas de tu empresa en relación con el trabajo a distancia, así como sobre la licencia con goce de sueldo en los casos en que los empleados puedan tener síntomas, sepan o piensen que han estado expuestos a alguien con el virus, o tengan un miembro del hogar que esté enfermo. Y presta atención no sólo a las reglas en sí, sino también a la actitud de dirección y liderazgo cuando respondan. ¿Sientes que la gente se animará a quedarse en casa? ¿Existen barreras innecesarias para que se les conceda una licencia pagada, como la nota del médico (que la OSHA advierte en contra de esto en un momento en que los encargados de atención médica pueden no ser capaces de proporcionar la documentación oportuna)?

7. ¿Cómo están supervisando la salud de todos los empleados?

“El mayor temor es volver a trabajar en un ambiente donde el virus no está controlado y la gente puede enfermarse”, dice Ndjatou. Quieres asegurarte que tu empresa está preparada con un conjunto muy claro de medidas que deben adoptarse en caso de que alguien se infecte, de modo que no haya confusión ni retrasos. Los detalles exactos del plan pueden diferir dependiendo de tu organización, pero Ndjatou dice que debería ser algo así: “El empleado debe informar al empleador, y el empleador debe notificar al personal. No tienen que decir quién es, a menos que el empleado consienta en ser revelado como la fuente, pero el empleador debe decírselo al personal y hacer que sus contactos cercanos se auto-aíslen”.

Algunas compañías están haciendo chequeos de temperatura o de síntomas para los empleados todos los días o incluso varias veces al día. Pregunta si tu empleador planea tomar medidas similares y cómo se implementarán. “Sólo tienes que asegurarte que se haga de forma generalizada y no se escoga a ciertos grupos”, dice Ndjatou. En otras palabras, asegúrate que tu empresa no planea controlar, por ejemplo, sólo a los empleados mayores o a los trabajadores asiáticos.

Los lugares de trabajo también dependen cada vez más de los softwares para seguir monitorear a sus empleados o controlar su temperatura corporal, según Njdatou. “Si tienes reservas sobre el software, haz preguntas, investiga y considera la posibilidad de ponerte en contacto con un abogado”, dice. “El gobierno tiene reglas sobre la privacidad en el trabajo, por lo que es importante que entiendas la tecnología, que tan invasiva es, cuánto tiempo se utilizará y la justificación para utilizarla”.

8. ¿Qué capacitación se proporcionará para ayudar a los empleados a entender estas nuevas políticas y a adherirse a ellas?

“Las cosas que suenan bien en el papel no siempre son fáciles de cumplir, especialmente cuando la gente no está acostumbrada a comportarse de esa manera”, dice Perry. Por lo tanto, quieres asegurarte que tu empresa está preparada para hacer algo más que establecer políticas y dar por terminado el asunto.

Tu empresa debería tener un plan para concientizar sobre el virus y también para entrenar al personal a las nuevas normas y cómo puede cambiar o afectar su trabajo. Una vez más, las políticas de la compañía deben ser escritas y compartidas ampliamente, y también debe haber detalles sobre cómo se harán cumplir, dice Ndjatou. […]

 

Qué hacer si no te gustan las respuestas

¿Qué debes hacer si tu empleador no responde a tus preguntas o si las respuestas no te satisfacen?

Primero, expresa tus preocupaciones, idealmente por escrito, a tu jefe, RRHH, o a dirección, y trata de mantener un registro de cualquier correspondencia (email, cartas, mensajes de texto, etc.) en caso de que necesites presentar una queja, aconseja Ndjatou. En algunos casos, tu empresa puede tener las mejores intenciones pero simplemente no está totalmente preparada, y tus preguntas pueden incitar a la directiva a actualizar sus planes y políticas para tener en cuenta las cuestiones que tu y otros han planteado.

Si los planes de reapertura avanzan rápidamente y no crees que las políticas sean suficientes -especialmente si tu o un miembro de tu familia corren un alto riesgo de sufrir complicaciones graves a causa de COVID-19- y tu función puede realizarse a distancia, podrías pedir a tu jefe continuar trabajando desde tu casa temporalmente.

Sin embargo, los empleadores tienen la responsabilidad legal de proporcionar un lugar de trabajo seguro y libre de riesgos para la salud y, dependiendo de tus preocupaciones, tu empresa puede verse obligada a abordarlas. Como último recurso, dice Ndjatou, “el empleado puede considerar tomar acciones legales, que podrían incluir la presentación de una queja ante una agencia del gobierno local, estatal o federal”.

Si la respuesta de tu empleador es técnicamente legal pero sigue siendo problemática, considera la posibilidad de ponerte en contacto con un sindicato u otro grupo de defensa de los trabajadores, que según Ndjatou puede ayudar a presionar a los empleadores para que apliquen prácticas justas.

Para muchas personas, especialmente aquellos con trabajos de oficina, la idea de la seguridad en el lugar de trabajo ha adquirido un nuevo significado durante la pandemia. Es de esperar que tengan preguntas antes de volver a un espacio compartido. Recuerda, lo más importante es que te sientas seguro que estarás protegido en el trabajo.


por Jennifer Rainey Marquez
The Muse

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