Vitrificación, la solución que no es para todos.

Llevo casi 7 días fuera de casa, circulando entre pavimento, arena y oscuridad, a veces las rectas parecen interminables y después de leer “Why Cryonics Makes Sense” no logro dejar de pensar en un episodio más de la serie Black Mirror mostrándonos lo peor que puede provocarnos como persona la adicción por la tecnologia y su desarrollo.

Asimismo, es un hecho que la raza humana lleva años en la búsqueda de mejorarse con el gran objetivo de ampliar fuertemente la linea de longevidad, que depende de muchos factores sociológicos y ambientales donde países subdesarrollados como el nuestro, desafortunadamente, no se encuentra dentro de los mejores puestos según el Dashboard on Health Status de la OCED.

Reconozco que hasta el día de ayer creía que el incremento de la variable longevidad dependía directamente de la cantidad de hardware que nuestro cuerpo podia soportar, haciéndonos mas aptos y poco a poco creando una sub especie llamada cyborgs. Hoy, creo que la vitrificación parcial o total es un tema muy fuerte que considerar; no por el hecho médico sino por temas quizá no tan relevantes a simple vista como la belleza.

Recuerdo a mi madre hablar de María Félix y lo guapa que era, que toda su belleza era atribuida al congelamiento al que se sometía en Francia y demás detalles que relataba en los que no pienso meterme.

Imaginemos que la vitrificación se vuelve tan popular y exitosa que en 10 años comienzan a surgir empresas a cargo de corporaciones tan grandes como Loreal o cualquiera que sea tu marca favorita de shampoo … ¿Te lo imaginas?

Sin duda los costos bajarían en gran medida y más gente tendría acceso a los beneficios de la vitrificación.

En este punto quiero preguntarte ¿Realmente sería para todos? Algo que he aprendido de la Maestría en negocios y tecnología ha sido a segmentar el mercado, sin embargo, mi pregunta sigue siendo la misma.

Si, en este punto debes estar odiandome por ir en contra de la oportunidad abierta para vivir un 24 de julio pero 2500 años posteriores al último parpadeo. No te miento, me encantaría despertar ese día y presumir mis 2526 años. Sería estupendo.

Regresando al punto, imagina una balanza, de un lado tenemos a Lewis Hamilton y en el otro extremo a Elon Musk. Ambos pueden darse el lujo pero sin duda su contribución al avance de la raza humana es totalmente opuesto.

A donde quiero llegar es a la toma de decisiones y la tecnología que nos hace falta desarrollar como un algoritmo que pueda proyectar que tan brillante puedes llegar a ser en el nuevo ambiente que hasta ahora llamamos futuro. Algo así como el algoritmo del Doctor Zola en Capitán América el soldado del invierno pero para bien.

Es aterrador ¿no? Vivir con el miedo de ser el elegido o no serlo.

Para la raza humana del futuro

¿Qué tan bueno sería convivir con un hombre que viene del pasado?

¿Realmente aportaría con la misma calidad al desarrollo de la raza humana?

Suponiendo que fuiste el elegido ¿Te adaptarias rápidamente a un nuevo entorno con nuevas costumbres, nueva realidad?

Creyendo que la respuesta es negativa, ¿Qué harías? … Seguramente te convertirias en parte de la estadística de suicidios y fracasos de la vitrificación.

¿Sigues creyendo que es para todos?

Si este es el tema creo que debemos buscar la manera consciente de descargar nuestro cerebro a un CPU, es el único camino seguro y con vida casi infinita, que además no afrontaría a la triste pérdida de memoria y tampoco viviríamos en una matriz repetitiva que tarde o temprano aprenderíamos a resolver.

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